22 de noviembre de 2009

You are my Blood (MD.2)


Hace casi 10 años.
Priaranza. O Bierzo. León.

Una mujer de edad
ve durante horas cómo el germen de la ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica) desentierra 13 cadáveres asesinados por los facistas. Orballa y ella apenas mueve el cuerpo ni la mirada.

Se acerca y pide a los voluntarios que abran otra fosa en un campo cercano.
Y habla, por primera vez en mucho tiempo. Casi recuerdo las palabras exactas.

Mataron allí a mi marido. Jamás les conté a mis hijos qué habían hecho con él. Y yo, después de aquello, no volví a a sangrar.

Esta es la historia que no dejaron contar.

Esta es la sangre que no pudo florecer entonces.

Quisieron sellar,
para siempre,
sus labios de arriba,
su boca de abajo.

Para ELLAS, de las que somos SANGRE DE SU SANGRE.

Que este domingo, casi 25 años después de la muerte del verdugo, suene
SUFJAN STEVENS

1 comentarios:

Edi el pescadero dijo...

No conocía a este tipo, Sufjan Stevens. La estética del video es todo un homenaje a la truculencia de los hechos que relatas. Se agradece.

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