11 de diciembre de 2009

Consenso o nada

Visión sobre el casi único consenso reivindicable en el Reino de España.

Sobre uno de los temas estrella de la semana... y la venidera, la columna de I. Sánchez-Cuenca resulta lúcida, y mucho.

El título, como los argumentos, son magníficos. "¿Por qué les dejamos decidir por mayoría simple?". De lo más pertinente.

El resumen: una propuesta, más que necesaria:

"Tendría sentido que el TC pudiera paralizar o anular las decisiones de los poderes representativos si los magistrados fueran capaces de superar sus diferencias ideológicas y llegar a una posición común. Una posición común significaría que la inconstitucionalidad es tan flagrante que las diferencias ideológicas quedan en un segundo plano."

Ahora, ¿por qué no nos preguntamos lo mismo cuando la Ley de Partidos?

Desde 2003 el TC lleva aplicando una doctrina para "ilegalizar candidaturas electorales" no siempre, ni mucho menos, consensuadas; ni siquiera sobre qué candidaturas. La sentencias están plagadas de votos particulares y, para más INRI, en un sentido y en el otro.

¿Cuándo aprenderá este país que con los derechos no se juega? ¿Que son los mismos para todos o no son?

0 comentarios:

Publicar un comentario