14 de enero de 2010

Haití (o cómo seguir mirándonos el ombligo)


Haití. El número de víctimas desorbitado impide percibir la realidad. Los medios de comunicación recopilan vidas anónimas, acumulan micro-relatos que nos conectan con lo absurdo del gran seísmo. Absurdo no en importancia. Incomprensible si lo ponemos en comparación con terremotos de iguales características en otros puntos del planeta. Hace unos años, en Japón, un seísmo de similares dimensiones sólo provocó 5 víctimas.
Y los medios repitiendo que el Palacio Presidencial o la Catedral han quedado destrozados. Y los medios insistiendo que han muerto funcionarios de la ONU, miembros de la delegación diplomática de la Unión Europea. Interesante enfoque. Y los pobres muriéndose como pobres. Y un tercio de la población sepultada bajo los escombros. Y nosotros hablando de víctimas prestigiosas, de primera. De solidaridad global…
En definitiva, y como siempre, nosotros hablando sólo de nosotros.

1 comentarios:

Irene dijo...

"Y los pobres muriéndose como pobres", que gran razón, que gran frase y que gran verdad. Es triste pero es cierto, la realidad es así. La gente muere en cualquier parte del mundo y lo único que nos llega a través de los MMCC es eso: "Ha muerto un funcionario de la ONU", "Entre los fallecidos había 2 españoles" ... ¿Y? Luego hablamos de solidaridad...

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