1 de abril de 2010

Taller de guillotina



Foucault estaba equivocadísimo: el poder existe, no es una masa informe, autoaceptada, conspiratoria. El poder es mucho más vulgar, casi patético, tanto como la sociedad que ha creado...
Traguen saliva o aguanten las ganas de vomitar, ante el espectáculo de ver en acción a este personaje que pasa por ser uno de lo tíos poderosos del planeta.

La única lucha: Echar a esta gentuza cuanto antes, luego el presidente del gobierno y después el rey.

Para abrir boca, nos urge para nuestro proyecto en La Tabacalera de Lavapiés un Taller de guillotina ¡Pero, ya!
Vía MB
D.

2 comentarios:

Victim of Art dijo...

Este tío me ha dejado directamente sin palabra... ¿Cuando empieza el taller de la guillotina?

Tina Paterson dijo...

Cortemos madera.
jaja
D.

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