8 de mayo de 2010

Cosas que nunca escribiré_3

Con el rabillo del ojo miro un libro de Sebald. Intento terminar de escribir un artículo y el puñetero rabillo va creciendo y termina convirtiéndose en el Gran Rabo del Ojo, que inspecciona con ansiedad las páginas de "Sobre la historia natural de la destrucción". Al final lo abro y lo releo. Para hacerlo más mío, escribo la siguiente dramatización sobre un fragmento que aparece en la página 74 de la edición de Anagrama, Panorama de Narrativas.

Negro. Suave apertura del iris. Entra la luz de una habitación en la que el reportero K. entrevista al brigadier Frederick L. Anderson de la Octava Flota Aérea de los Estados Unidos. El brigadier permanece vivo durante toda la entrevista.

K: Durante el bombardeo de Colonia, es posible que... si alguien hubiera izado una bandera blanca desde la torre de San Martín, ¿se hubiese evitado el bombardeo?

FLA: ¿Una bandera blanca?

K: Si, en señal de rendición...

FLA: Eso resulta un poco ingenuo... una bandera blanca es imposible de ver desde la altura de un bombardero en plena misión...

K: ¿Y si fuera una señal inequívoca? Siete sábanas anudadas... ondeando desde la torre de San Martín...

FLA: En un ataque de esta guisa, los aviones no van preparados para ver banderas blancas... tampoco los pilotos están facultados para abortar misiones por algo así...

K: Pero, imagine usted por un momento que... estuviera claro que la ciudad está rendida... y que no ofrecerá ninguna oposición a la entrada del ejército... invasor...

FLA: No funciona así la guerra moderna... las bombas son mercancías costosas. No se las puede lanzar prácticamente sobre nada en las montañas o en campo abierto, después de todo el trabajo que ha costado fabricarlas...

K: ¿Quiere usted decir que una vez están fabricadas, hay que utilizarlas?

FLA: ¿Usted sabe la cantidad de dinero invertido en esas bombas por los contribuyentes?

K: ¿Y si los contribuyentes le dijeran al piloto que no hace falta que lance las bombas sobre la ciudad a pesar de todo lo que les ha costado?

FLA: ¿Cómo iba a ocurrir eso?

K: Es sólo un ejercicio de imaginación...

FLA: Por encima de todo hay que obedecer a la lógica... una mayoría puede estar equivocada y ser fácilmente manipulable... mire el caso nazi en Alemania...

K: Entonces... la lógica dicta que una vez fabricadas las bombas hay que emplearlas en producir muertes...

FLA: Básicamente, sí... se trata de un contrato racional...

Fundido a negro.

NOTA: La pregunta del reportero K. al brigadier acerca de la bandera en la torre es verídica; no obstante sólo las palabras en negrita fueron literalmente pronunciadas por el brigadier. El resto es especulación, aunque creo que verosímil. La lápida de la foto también es real y está en el cementerio de Arlington.

8 comentarios:

QTH dijo...

No sé si es peor la pregunta estúpida del reportero al militar o la demagogia con la que se adorna en el post. La respuesta del militar no es como para echar cohetes, pero al fin y al cabo no se espera tampoco y de lo que se trata es de evidenciar el oxímoron aquel de inteligencia militar. Verdad?
Vale, y ahora qué? El tal Anderson se lució, efectivamente. Pero es que a preguntas tontas, las respuestas suelen ser aun más tontas. Lo que no entiendo es que con todo el tiempo del mundo que tuviste, Edi, no pudieras sacarle más chicha al asunto.
Personalmente no me gustan los militares y menos aun las guerras. Pero si se trataba de ver el absurdo de la guerra, de la lógica belicista, etc., había mejores ejemplos.

Edi el pescadero dijo...

Bueno, QTH, te mando invitación para que mejores eso que tachas de demagogia. ¡Qué se le va a hacer! Mira que mis padres me mandaron a un colegio de pago y de moral católica intachable... nada, de donde no hay, no se puede sacar... en todo caso, te invito a que pongas un mejor ejemplo...

QTH dijo...

Vale, lo reconozco, fui borde. Mea culpa... con matices. Pero acepto la invitación.
Sobre los matices: Reconozco que fui borde (conste), pero que mi mala follá viene a cuento por lo siguiente: preguntarle a un piloto si abortaría un bombardeo si viera ondear una bandera blanca es como preguntarle al maestro si enseñaría a un niño que lo necesita, aunque no esté matriculado en su clase. Ambas son demagógicas porque la respuesta (obvia) es que no; por razones de tipo normativo, político-decisional, culturales, de coste de oportunidad personal… Es posible incluso que el piloto no "deseara" echar las bombas, pero lo tuvo que hacer igualmente y lo que se publica a posteriori puede ser una auto-justificación que ni él mismo se cree. En esa pregunta-respuesta se están soslayando otras lógicas importantes, que estarían vigentes para cualquiera de nosotros si estuviéramos en su lugar. Por eso no me parece un buen ejemplo. Y por eso el resto de construcción que hiciste sobre esa pregunta y esa respuesta me pareció un tanto artificial, o demasiado dramática si lo prefieres. Haces una identificación demasiado simple entre la lógica mercantil y la militar, en sus versiones más burdas, además.
Ejemplos que se podrían haber puesto? Te comento un par de ellos. Con respecto a la lógica militar absurda, me parece mucho más clara y brutal la de Kubrick en Senderos de gloria. La responsabilidad de los mandos ante lo que ocurre (los soldados hacen lo que haría cualquiera con dos dedos de frente, incluso mucho más de lo que cabría esperar que hicieran) es ejemplar, también de cómo están alejados de la realidad, también de que son una casta aparte con intereses propios (y deleznables, me encanta este palabro). Pero es que además se subvierten conceptos básicos de la cultura militar (honor, valentía, compañerismo, etc.) que son llevados a la práctica por los obreros y campesinos reclutados a la fuerza (y no por los militares de casta).
El otro ejemplo (en realidad muchos) sería cualquiera de los que aparecen en “Los hombres que miraban fijamente a las cabras” (hablo del libro).
En fin, un saludo, Edi

Edi el pescadero dijo...

Lo curioso es que no soy yo quien hace esa identificación (que tú calificas de "simple") sino un tipo que hace la guerra. Me parece más que suficiente para dedicarle una historia. Es más, un escritor de verdad (yo soy uno de mentira), Sebald, se pasma con el caso.
Y yo creo que se pasma porque es un ejemplo claro de la irracionalidad de la producción y el consumo "racional". Por supuesto que el piloto tendrá que tirar la bomba, pero lo curioso es que la bomba tiene que ser tirada desde el momento en que está producida, a pesar de que no haga falta tirarla. Y esa lógica está por encima de todas las lógicas que tú dices que soslayo.
Por poner otro ejemplo más bestial. El titánico esfuerzo que el gobierno de los EEUU puso en fabricar una bomba atómica no podía ser en vano. Parece ser que para derrotar a Japón no se necesitaba tirar ninguna bomba y esto lo sabían ya los americanos. ¿Por qué lo hicieron? Por supuesto que para demostrar al mundo su poder, en primer lugar, pero también para seguir fabricando bombas atómicas y justificar la fabricación de la que tiraron.
De acuerdo que en "Senderos de gloria", Kubrick denuncia también la absurda lógica militar de mandar a la muerte a soldados para que un coronel ascienda a general, y, además, escarmentar a tres, a sabiendas de que no son culpables. Pero yo creo que son ejemplos distintos. La diferencia es que Kubrick tiene barba y a mí me está creciendo aún. Joder, si vieras lo bonita que la tengo ya, con esos rizos... bueno, me callo ya.
QTH, un placer departir contigo.

QTH dijo...

Vuelvo al tema porque la vez anterior no acabé de decir todo lo que pienso y porque, como hace poco que paro en esta colmena, no me conoces (y eso me da ventaja):
No me gustan los militares y menos las guerras, pero sí creo que debe haber ejércitos, sometidos al poder civil, y sí creo que son necesarios. Por eso, entiendo que lo que escribiste supone una crítica a lo militar, pero una crítica acrítica (si me permites la expresión), que lleva (o puede llevar) a posiciones cínicas con respecto a lo militar y a cualquier función positiva que pueda tener. Podemos entrar a debatir estas cuestiones si lo deseas.
Obviamente, la respuesta del tal Anderson que citaste es de una imbecilidad supina. Pero esa imbecilidad es inducida en gran parte por la pregunta no menos estúpida del periodista. Lo que quería decir antes (y me temo, no lo conseguí) es que sí, la guerra es lo más estúpido de todo. La guerra suspende la normalidad en todos los aspectos de la vida, social e individual, desde la economía a la política, la cultura (con y sin mayúscula)… Todo. Las lógicas institucionales pierden su sentido y se invierten, se subvierten, se pierden… y se cambian por otras. En estos términos, la pregunta aparentemente inocente de la bandera ignora conscientemente toda esa “realidad” de la guerra. No hace falta, Edi, llamar la atención sobre lo absurdo de no evitar el bombardeo ante una bandera blanca porque la guerra, de suyo, es mucho más absurda.
Me dices que la lógica de lanzar la bomba obliga a ello ya desde el momento de su fabricación. Lo siento, no es cierto. Lo diga el piloto, lo diga el fabricante o lo diga Rita. No niego que haya casos concretos en que sea así, pero como regla general no vale. En el caso concreto de Colonia no fue así (en el de la bomba atómica hay interpretaciones y los historiadores no se ponen de acuerdo). Creo que Sebald lo sabía también, pero es cierto que la historia es mucho mejor así. Y sin embargo, Sebal tendría razón si, una vez rendida Alemania, se hubieran vaciado los arsenales sobre ella. Eso no ocurrió en Alemania, tampoco en Japón, luego no es cierto.
En fin, me alegro de que los rizos adornen tu barba y hago mío lo del placer de charlar contigo. Un saludo

verosdes dijo...

Pero lo que pasma a Edi, creo, no es que la "lógica de lanzar la bomba obligue a ello ya desde el momento de su fabricación", lo cual evidentemente es una falacia. Me parece que lo que pasma a Edi es que un soldado use como argumento tal idea, que piense que algo así pueda servir de argumento.

O sea que en el fondo, están de acuerdo ustedes dos. En lo que no están de acuerdo es en la forma... y ahí ya entran otros criterios. Concuerdo con QTH en que la farsa que tecleó Edi puede conducir a peligrosos reduccionismos, y que hay muchos ejemplos de alegorías más finas... pero más allá de la cuestión de las barbas, creo que el marco también cuenta: no está usando Edi un presupuesto millonario para producir una película de 35mm, ni siquiera una suma moderada y bastante celulosa de arbolito para editar un libro: lo está escribiendo en un blog. Y sí, hay blogs más serios y más estrictos, y se puede hacer de la web un marco tan agudo como en cualquier otro soporte... pero hay que saber en qué colmena no estamos parando, para desde el principio ajustarnos las gafas y saber de qué va la cosa. Y así es Edi: chistosito y criticón. Y por eso nos gusta.

Saludos, la golondrina.

QTH dijo...

Perdón, golondrina. No pretendía molestar ni, mucho menos, ofender. A Edi no, por supuesto; menos aun a sus exégetas. Permíteme, sin embargo, que discrepe de tus palabras.
No es una mera cuestión de formas (las respuestas de Edi así lo indican). Pero aunque así fuera, ¿me estás diciendo que lo barato o gratuito del medio justifica la demagogia? He leído entradas de Edi (y de otras abejitas) cargadas de mala leche, llenas de razón y, no por ello, facilonas ni reduccionistas.
Es estupendo que te guste Edi por ser chistocito y criticón. A mí también me gustan las gracias y valoro mucho la crítica, pero cuando ésta no se sostiene o abusa de la demagogia me parece contraproducente.
Y acabo, y esto va dirigido a ti, golondrina, y no a Edi (que me entró al trapo creo que honesta y sinceramente y eso lo valoro por encima de todo). Yo no soy nadie para decirle a Edi cómo debe escribir. Pero quien publica sus textos se expone a que se los critiquen. La mía (puede que borde) es en todo caso constructiva.
Un saludo para ti también, golondrina

Edi el pescadero dijo...

¿No creen ustedes que estamos llevando demasiado lejos esto? Yo sólo pretendía mostrar una cosa que me llamó la atención en un libro de Sebald, y hacer ver, de paso, que 200 millones de contribuyentes no caben en la cabina de un piloto de bombardero sobre la ciudad de Colonia.

Está claro que a juicio de QTH no fue acertado, y sí simplón. Pero de lo que se trata es de que sirva de germen para escribir algo mejor más adelante... seguro que no tan simplón... (gracias a las críticas de ustedes), o puede que sí... (y así profundizar en la simpleza, cosa esta bastante complicada).

Yo creo en la racionalización de la guerra, en que la burocracia militar se adentra en laberintos de los que después es incapaz de salir; en que la puesta en funcionamiento de la máquinaria militar (como de otras muchas organizaciones) puede traer consecuencias no deseadas de acciones, en principio, mostradas al público como racionales. ¿Qué más racional que defender la paz con un ejército, bajo un poder civil? Pues sí, estoy de acuerdo. La violencia es necesaria en ocasiones y sería una estupidez negarlo. Pero creo que de lo que habla Sebald en su libro "Sobre la historia natural de la destrucción" es de su asombro por ver cómo, y esto es innegable, los aliados ya tenían ganada la guerra y aún así arrasaron Colonia, Hamburgo y Dresde. Y cuando pone ese ejemplo, está diciendo que con Alemania rendida había que llegar hasta el final... la guerra ya tenía una inercia y no iba a parar de pronto... había que seguir la lógica militar.

Es posible que los aliados quisieran dejar bien clara la victoria con un arrasamiento general, como hicieron los EEUU en Afganistan o Irak con su doctrina de "shock and awe". No estoy seguro. Sé que un tipo que estaba al mando de una flota aérea decía claramente que las bombas hay que aprovecharlas aunque ya no hicieran falta... señalar esto no es una crítica acrítica, porque el hecho es absurdo.

Por cierto, QTH ya está incluido en esta colmena, como he visto en la lista de obreras y zánganos. Me alegro por ello, porque seguro que aprendo de sus críticas. De la misma forma me gustaría que se uniera a nosotros Verosdes.

Está claro que aunque enseñe una bandera blanca sobre la puta torre de San Martín, las bombas no dejarán de caer...

Un abrazo a ambos. Fenómeno que se aposenten esta colmena y traigan más zánganos y obreras o zánganas y obreros...

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