26 de mayo de 2010

Curso de incomunicación política (II): Poli bueno y poli malo

La estrategia del poli bueno- poli malo consiste en representar el poder a través de una comunicación esquizofrénica en la que una misma intención se traduce a través de dos voces opuestas, para crear una ilusión de alternativas y coaccionar al receptor a elegir la menos mala que es, a fin de cuentas, la misma que la peor.

El cine nos ha ilustrado en multitud de ocasiones sobre este tándem. Recuerdo ahora una escena  "Traffic", la peli de Soderbergh, y también en "LA Confidential".

En nuestro caso de hoy, traemos a la colmena esta estrategia para explicar cómo nos van a colar la reforma laboral. En este caso, el poli malo es el Fondo Monetario Internacional y el poli bueno, la Ministra Salgado y el Banco de España.

¿Quién es el FMI? Son los que arruinaron con sus ajustes estructurales las economías en America Latina desde los años cincuenta hasta ayer mismo. Vean Naomi Klein, en su libro "La doctrina del shock". También miren a Stiglitz, Premio Nobel de Economía y antiguo vicepresidente del Banco Mundial, un tipo nada sospechoso de ser antisistema. El FMI nació para crear una gobernanza keynesiana y un Estado del Bienestar. Lo vaciaron entero y volvieron a llenar con el dogma del Mercado.

El FMI se descuelga ahora en España. Sus paracaidistas estuvieron por aquí para hacer un informe. ¿Qué dice el informe? Pues que hay que reformar el mercado laboral. ¡Qué casualidad, justo lo que había dicho el Banco de España y la CEOE! No se trata de reformar el mercado laboral para eliminar la precariedad sino para sentar las bases de una mayor flexibilidad, que llaman estos organismos, que, en realidad, es más precariedad.

Entonces, aparece la Ministra Salgado y dice que no está de acuerdo del todo con lo que dice el FMI. La poli buena de la peli viene a decirnos, para distinguirse de la maldad del FMI, que el Gobierno tiene su propia receta. Uff, menos mal, creíamos que tendríamos que tratar con el FMI... pues no, trataremos con la versión amable del FMI...que, mira por donde, son conciudadanos nuestros.

Para terminar, amigos y amigas, atención, en el siguiente video, a lo que ocurre cuando el asalariado se mira al espejo ufano de cuidar los pelillos de su nariz y, de pronto, llega el FMI y, no sólo le impide quitarse los pelillos, sino que mete su cabeza en mierda. Claro, así todos queremos al poli bueno, que está mirando tranquilamente hasta que llegue su turno. Cuando el asalariado ya está aterrorizado y ve, incluso, su vida en peligro, acepta condiciones que le parecían inaceptables cuando se estaba mirando al espejo (en aquella época en la que le convencieron para que jugara a ser rico y comprara casitas).

1 comentarios:

JLV dijo...

La contraportada de El País es todo un ejemplo de como recoge el discurso de Susan George: Titular: "Estudia al trico, el pobre sabe qué va mal". El único destacado": "La politóloga ha peridido casi todas las batallas, pero no desfallece".

Sin leer el texto, ni conocer a la autora, yo concluiría: A ver si aprendo de los ricos y no acabo como esta fracasada".

Sin desperdicio. HEGEMONÍA EN ESTADO PURO. Viva Cebrián!

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