26 de junio de 2010

Bye, bye Singapur...
















No he tenido ningún orgasmo en esta ciudad.
No soy estalinista. Ni se me levanta, de tanto sudor.
Zizek es un mamón con ganas de dar la nota.

Lleva razón si consideras:
- Que la inmensa mayoría de la gente vive en viviendas de protección oficial, con cobertura sanitaria y educativa al 100%.
- Los salarios son ínfimos. La tasa de crecimiento imparable.
- No hay un solo papel tirado en ninguna parte. Menos aún chicles pegados en el suelo: está "prohibido" importarlos.
- Se podría comer en la acera. Pero/porque no se ven los indigentes (sólo un borrachuzo somnoliento en una esquina, en cinco días).
- Tiene uno de los índices de "inseguridad" - para ricos y propietarios - más bajos del planeta.
- Apenas ves policías, todos son secretas.
- El partido es - de facto - único. Le llaman democracia y (como todas) no lo es.
- ¿Otro? monopolio de facto controla los medios.
- Políticos y periodistas "libres" no salen de los juzgados en cuanto se sueltan la melena... y los asiáticos no acostumbran a dejársela crecer.

Pierde Zizek la razón al invocar la aberración del "socialismo real" obviando que:
- Nunca tan presente como aquí está la sociedad de clases.
- Las desigualdades de ingresos resultan gigantescas, sobre la base de una clase laboral exprimida y a pleno empleo.
- Las tres etnias (porque los ingleses eran otra cosa, civilizadores)- chinos, árabes e hindús - han permanecido siempre en un apartheid casi absoluto... sólo se ven unidos en/por el centro comercial.
- Apenas se ven parejas, empresas, vecindarios mixtos, mestizos... excepto entre occidentales y muñequitas orientales.
- En Singapur todos los caminos llevan al shopping mall: cinco intentos hoy, antes de encontrar el sentido contrario de una calle. Las salidas del metro, los pasos subterráneos y los de nivel te introducen, aunque no quieras, en centros comerciales; que, como en todas partes, son un laberinto de Dédalo. Aquí los recorre el toro de Wall Street (el mismo que el de Intereconomía). El Minotauro capitalista se lleva todo por delante.
- Esto es China, no la URSS, dentro de (¿muy?) poco: maoismo de mercado global... Alimentado con mano de obra y garrras de consumo masivas. Con una nomenklatura, claro, pero esta vez no de cuadros del régimen, sino de directivos y altos ejecutivos de firmas corporativas y financieras; crecientemente, en manos de chinos.

Hace unos días inauguraron la mayor piscina del mundo sobre la terraza de un hotel. Es el pepino de la izquierda. Abajo abrieron uno de los mayores casinos del mundo. El juego estaba prohibido hasta hace poco. Magnates chinos con sus putas de lujo, abuelas mandarinas cargadas de joyas con sus nietas de shopping. Navegaban en barquichuelas por un canal que recorría la planta baja del centro comercial que abrieron enfrente. Es la foto de la derecha.

Ayer condenaron a un suizo por hacer una pintada en un vagón de metro. Tuvo que importar antes los sprays. También están prohibidos. Pena: 3 zurriagazos y cinco meses en prisión. Quien me hable de represión estalinista en Cuba o de la sharia de los países islámicos, que venga aquí a grafitear.

Esta madrugada me largo a Camboya. Los jemeres rojos intentaron el "gran salto adelante" de Mao en plan express... y en tres años mataron a un tercio de la población. Los camboyanos fueron corderos sacrificados en nombre de la Guerra Fría. Sus verdugos recibieron el apoyo de quienes vencieron aquella guerra. Ellos son ahora uno de los pueblos más empobrecidos y mutilados (literalmente) del mundo.

Camboya es la cara oculta de Singapur... El desastre de la revolución campesina, frente al maoismo de mercado. Tras las luces del centro comercial, el atardecer en los campos de la muerte. Video, aquí... y cuidadín: genocidio en nombre del socialismo/comunismo, SÍ; PERO apoyado por China y EE.UU. TAMBIÉN.

3 comentarios:

JLV dijo...

Hoy es cuando más me ha gustado el post sobre Singapur. ¿Realmente es ese el futuro que espera a nuestros hijos?
Me parece muy bien que alguien tenga el valor de rebatir a Zizek. Parece como si se hubiera convertido en un icono, él mismo, de la contra-cultura popular. Seguro que cuando estuvo en Singapur lo llevaron de la mano a ver el centro y se vino tan contento hablando de un paraíso y tal y tal...
El sitio que describes parece impresionante, con esa necesidad de los imperios emergentes de mostrar que ellos la tienen más larga que los demás... piscinas más grandes, edificios más altos, putas más caras... y al tiempo, salarios más bajos, vigilancia más estrecha... decididamente nos miramos demasiado el ombligo en Europa y, por lo que cuentas, las siguientes generaciones tendrán que emigrar a Asia... y los bárbaros seremos nosotros.
¡Suerte en el periplo hacia Camboya!

John Fat dijo...

Gracias

Tina Paterson dijo...

¡El futuro es ya! La gente abrazará la dictadura del consumo eterno y el bienestar social otorgado.
Así funcionó hace años, así se quiere que vuelva a funcionar ahora... me temo.
La revolución de los ultraliberales.
D.

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