23 de junio de 2010

Cuaderno de Singapur: wireless y sin acentos

Esto es peor de lo que esperaba. Apenas tengo acceso libre a Internet, ni siquiera en el hotel en el que me alojo. Y eso que lo prometian en la propaganda. O pagas o nada.

Tenia razon Zickec: Singapur provocaria el orgasmo de cualquier estalinista. Siendo una de las ciudades mas tecnologizadas del mundo. Con unos salarios tan bajos (te atienden tres personas, minimo, a la vez) quien no se pueda pagar conexion ha de hacerselo en un cuarto minusculo desde cuaquier ciberpunto de pago. Todos minusculos. Con decenas de ojos controlando tu pantalla. Me niego a tal control. No hare gala de exhibicionismo. Y no voy a entrar en la promiscuidad de meter mi "pincho" en cualquier ranura publica.

Lo peor. Cada vez que buscas red, aparecen mil. Todas cerradas. Y las abiertas te dejan colgado enseguida. La promesa que nunca se cumple. La esencia publicitaria.

Aqui ni siquera necesitan controlar la red como en China (que dicen sera como esto dentro de un tiempo). Manda el mercado. No me someto. Y no hay modo de continuar este cuaderno, con aportes graficos, en una de las ciudades que se supone marca las tendencias del futuro. Y tampoco voy a soltar el rollo sin mas. No se que hacer... como hacermelo con vosotos.

Tomo apuntes mentales, pero se me escurren con los chorretones de sudor. Saco fotos, que no puedo enviaros. Y luego dicen que el mercado no censura.

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