1 de julio de 2010

Duros


Pedro Costa, su productor y un amigo, tras unas palabras, se van de la sala de cine del Círculo de Bellas Artes de Madrid para ver el partido del mundial que enfrentará a España contra Portugal. Luego, al acabar el choque, prometen volver a comentar el film con los presentes.

Nos quedamos sólos un grupo mínimo de espectadores ante Ne change rien (2005), un film de hace unos años apenas visto en estos lares (ellos indicaron que de hecho era el estreno ?). La película, es vieja, noventera, lenta. 

Su fotografía es tan absorbente y bella como fría. El francés mascullado, la música jazz vieja, me hace pensar en otro documental en blanco y negro de grano gordo: Let's get lost (1988). Donde un Chet Baker, acabado aparecía magnífico susurrando ante el micro con su voz melosa de yonkakarra, casi mitificado en el documental de su fan: Bruce Weber
Acá, lo contrario, la banda toca y toca, ensaya y ensaya una y otra vez, todo está roto, todo es tangencial. Los susurros son golpes en este film.
Entonces, un plano imposible nos muestra una opereta desde atrás. Un pianista asombroso, actores que entran y salen. 
Qué buena, música, que buen pianista, se ve el pulso. El pulso de la música, es duro, es fallido, sale bien por que luego hay magia con el público, qué si no...

Desmitificador, duro, oblicuo. Pedro Costa. 

No nos quedamos para la charla final. El Cine ya no importa. Creo que ganó España 1-0.
D.

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