6 de septiembre de 2010

Desconexión número 1: museo de moscas

Cuando era pequeño un profesor me obligó a hacer una redacción sobre todo lo que supiera de las moscas. Le dije que sabía poco. Él me obligó a reconocer que sabía más de lo que creía. Me dijo, por ejemplo, que me imaginara que yo era una mosca y que escribiera lo que sentía. Yo le dije que podía hacer eso, pero que eso no era saber sobre las moscas sino imaginar que sabía. El profesor se quedó un momento mirándome fijamente y empezó a frotarse las patas delanteras y a volar en círculos.

Aparatos que aún no ha explotado el mercado: Una ristra de CDs colgando de un hilo de seda dental colgado de una alcayata o similar. Los CDs tienen que estar limpios. Se necesita luz para los reflejos. La mosca también se necesita. Los CDs deben llevar música pirata, para joder un poco a la Sinde.

Matar moscas a cañonazos: Dicen que en la NASA gastaron millones en encontrar una solución para que la tinta de los bolígrafos fluyese a pesar de la falta de gravedad. La Unión Soviética resolvió el problema utilizando desde el principio lápices... ya saben, lápices... los de siempre... lápices... joder, lápices, cernícalos de los cojones que trabajáis en la NASA, ¡¡¡LAPICES!!! SON LOS LÁPICES, ESTÚPIDOS...

A la izquierda quiero presentarles un "cañón" para matar moscas. Se trata de un capturador eléctrico de moscas. Las atrae con una emisión de UltraVioleta y les suministra una descarga de varios miles de voltios. Caen como moscas. Se volatilizan con un ruidito de cortocircuito. ¿Cómo es que las moscas se siguen acercando a pesar de que sus congéneres van electrocutándose? Pues muy sencillo... ¡¡¡PORQUE LAS MOSCAS NO HABLAN ENTRE ELLAS, JODER, CIENTÍFICOS SUPERDOTADOS DE LA NASA!!!
También hay que decirlo, las moscas no son muy suspicaces porque eso sería redundante:
tener una mosca una mosca tras la oreja. Ufff, vaya ingenio que me ha gastado ahí. Merezco una medalla por ello... como la que recibió José Bono cuando fue Ministro...

¿Por qué viven las moscas? Por lo mismo que nosotros. Sin embargo, hay una pregunta algo más comprometida. ¿Para qué viven las moscas?


A la derecha una mosca en un urinario. ¿Pero se trata realmente una mosca o estamos ante una ilusión de los sentidos? Hasta hace pocos años las moscas vivían para nada. Fue entonces cuando un empleado de la limpieza del aeropuerto de Amsterdam se cansó de limpiar las meadas de los viajeros y decidió poner una pegatina con la imagen de una mosca en los urinarios. A partir de entonces, y según estadísticas aún no publicadas, el orín que se mea fuera del urinario ha descendido en un 80%. Nos gusta matar moscas y más con nuestras pollas en ristre. Los más altos ejecutivos utilizan dos pollas, una de ellas implantada.

1 comentarios:

VSB dijo...

Apabullante post para coleccionistas de moscas.

El hilo musical, aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=T6-OyBxvDak

Y aquí, las dos pollas del ejecutivo del último párrafo:

http://www.youtube.com/watch?v=Eo-1W_8otS4

Moscas posmodernas y meadas para la esclavitud moderna.

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