1 de octubre de 2010

El prime time del tertuliano rancio y algo cavernícola

Si alguien ha tenido la curiosidad de echar un vistazo a la nueva cadena de televisión de TDT, "La 10", habrá comprobado que es más de lo mismo. De hecho el prime time español se ha convertido en una tertulia de casino de pueblo franquista con tres salones separados por delgadas paredes de papel.


Seguir leyendo.


De un salón a otro, el tertuliano, esa figura tan española, se desliza para hablar desde la ultraderecha carpetovetónica de Intereconomía a la derecha liberal de la Espe en VEO, y de ahí (y tiro porque me toca otra vez a mí) a la derecha que pretende ser cercana y enrollada de "La 10". El espectador tiene tan amplio abanico de opiniones como de tertulianos e ideología: Mismos tertulianos, mismas opiniones, igual ideología... eso sí, en Intereconomía insultan más y son más machotes todos.

La tertulia política había sido hasta hace poco un género radiofónico, pero la TDT la ha convertido en un género televisivo más colocando una cámara frente a los interfectos. ¿Qué gana una tertulia en televisión respecto a la radio? En Intereconomía, dirán que:

- ellos muestran los encantos de su mujer florero de turno,
- mientras los hombres discuten sobre cosas importantes bebiendo vino y
- lamentándose de que "¡no ganaron una guerra para esto, cojones!", mientras llaman guarra y zorra a la consejera de sanidad catalana.

Relamente lo que ganan no tiene que ver con el espectador, sino con lo barato que sale producir en televisión esta bazofia intelectualoide con respecto a un reportaje de investigación o una buena serie de ficción.

Como siempre habría que preguntarle a este Gobierno el por qué de ese giro tan bestial en su política mediática audiovisual. Ramón Zallo lo explica en un artículo que se puede consultar completo.

0 comentarios:

Publicar un comentario