17 de octubre de 2010

La socialdemocracia, los pitidos y el Ejército Humanitario

Así parece que se van a despedir ZP y Obama, entre pitidos... Lo presagian las encuestas, lo anunció la bronca que exigiía la dimisión de ZP este 12 de octubre, ya comentado aquí. Y jaleo, jaleo... pitados por los neocon, ahora el de León y el de Hawai ven sus destinos unidos y enfrentan un enemigo común. Si los dos presidentes se retrataban como siameses de un proyecto progresista; negado, sinembargo, por sus políticas efectivas; hace unos días Esperanza Aguirre - Presidenta de la Comunidad de Madrid - suscribía las tesis del Tea Party: corriente extrema de los neocon, encargada de promover candidatos duros del Partido Republicano y endurecer a los conservadores blanditos (¿PPerciben ustedes, además de la sintonía ideológica, la identidad de estrategias entre el Tea Party y el ya denominado Partido Carajillo de Espe?).

Para escudriñar en estos misterios, renovar nuestro bagaje antimilitarista y profundizar en las similitudes ZP-Obama... Para animarse, en fin, a montar otras broncas, pero nuestras... seguir leyendo.

Las encuestas pintan mal para ZP y Obama. La expresión de la disidencia política y social que se alza contra ellos también. En lugar de tener enfrente a los electorados de izquierdas y las airadas masas trabajadoras, surgen movilizaciones pre-electorales de los sectores más privilegiados por sus políticas "anticrisis". Último ejemplo en España: En 2004 el entonces candidato presidencial Zapatero se negó a saludar las tropas estadounidenses en el desfile de las FF.AA. en protesta por la guerra de Irak. El 12 de octubre, seis años después, ha tenido que soportar pitidos del público jaleado por Espe. Le está bien empleado. Doble bofetada, en las dos mejillas, por jugar un doble juego. (a) Vulnerar él, el primero, el protocolo. (b) Habernos metido hasta el fango en los juegos de guerra del emperador Obama.

¿Qué hacía un supuesto líder pacifista e internacionalista, presidiendo un desfile militar e imperalista? Porque en Madrid, el 12 de octubre, se desfilaba con orgullo y en honor de la Hispanidad; es decir, de la conquista manu militari de América... De modo que los legionarios de ahora se retratan como herederos de aquellos conquistadores y lucen los mismos galones: sus cojones. Lejías del s. XXI y genocidas del XVI,  representando al Ejército Humanitario, que con armas y muerte hizo florecer, antes, la civilización y la modernidad y, ahora, la democracia y los derechos humanos. Sí son humanitarios, de inhumar: enterrar. Cada vez más tecnologizados, menos humanos. El adjetivo menos aplicable a cualquier ejército.

Dios, Patria y Rey salven a quienes pitaron a Zapatero. Mamón él, por llenarles las andorgas (sufragar los costes del desfile, incrementar los presupuestos de defensa) y recibir sus insultos. Mamones nosotr*s por habernos olvidado de aquellos "Desfiles de la Victoria", que se celebraban en los 80 y 90 en provincias, y rotaban de ciudad, casi clandestinamente. Porque de hacerse en Madrid o Barcelona (Bilbao ni se consideraba) acaban en llamamientos a la insumisión, a  la desobediencia civil... a la paz.

Para una revisión más serena, más centrada en los errores políticos de Obama, en su creciente impopularidad... y para extraer conclusiones del todo aplicables a ZP (quien no siendo ni de lejos Obama, cada día se parece más a él, en la decepción que están dejando como legado)... veáse el artículo de Walden Bello en Sin Permiso: "La debacle política e ideológica de Obama: lecciones para la izquierda". Buscad aquí.

2 comentarios:

Tina Paterson dijo...

Olé!
D.

Anónimo dijo...

Sobre el Tea Party y la inflación de su verdadera implantación:

http://motherjones.com/kevin-drum/2010/10/real-tea-party

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