20 de noviembre de 2010

Pornopolítica en la campaña catalana

Frente a las declaraciones de los incorrectos neocon y la deslenguada horda de zafios que rebuzna cual garañones en celo desde la Brunete Mediática, rentabilizando los escándalos que fabrican...

Frente a la exitosa estrategia de la derecha que copa los hits de una sociedad del espectáculo, que han transformado en sociedad del escándalo pornopolítico; (in)moral y, por tanto, al margen de las finanzas y la política... temas que no son para jugar.

Con una izquierda mojigata, presa del cilicio de la corrección política, que no sabe cómo dar la nota y todas sus meadas caen dentro del tiesto... a no ser que uno haya sido Presidente y cuente con El País.

En medio del exhibicionismo y la desinhibición, estrategias para reclamar una atención electoral inexistente en la saturada esfera pública; hay quien se atreve a saltar el cerco de los medios convencionales, cercenados por su ansia de beneficios, por la subvención, por la regalía de las concesiones de licencias y otras mil cesiones legales-clientelares.

Resulta que en Catalunya experimentan con el postporno político que sugería aquí mismo hace unos días. Pero lo hacen fuerzas políticas inesperadas, con muchos menos complejos que "la izquierda", aún presa de su gazmoñería. Incapaz de provocar nada ni a nadie, nada de nada. Seguir leyendo y ver porno.



La musa "liberal" expulsada del PP ofrece sus gemidos en off y después promete un desnudo integral a cambio de tu apoyo (voto) para "cambiar el Sistema":



Y Carmen de Mairena se corona como reina antisistema en la muy pija Universitat Pompeu Fabra con un striptease, mientras promete "follódromos públicos" y llama a Franco "el mayor hijodeputa".

Comparen estas perlas de hardcore con la oferta soft de gemir votando a Montilla. ¡Ay! ¿Es que nadie reparó en que el mensaje final es el sufragio como expresión política masturbatoria, solitaria, aislada? La mano en la ingle propia, frente a la ranura de la urna. Toda esa soledad frente al apareamiento virtual con una pija bien y desinhibida o la orgía en el follódromo de la vuelta de la esquina. Qué triste imaginería la de la izquierda. ¿Es que alguien puede excitarse con el recuerdo del jeresey de Marcelino Camaño, desde que Citadans se despelotaron en la anterior campaña electoral?  Otro día hablamos de cómo la imagen pública de Marcelino Camacho podría resultar transgresora, escandalosa, políticamente incorrecta... revolucionaria. Unos apuntes: nada más atractivo frente a la sumisión pornográfica que la ternura rabiosa, nada más glamuroso en términos matrimoniales que el compañerismo comprometido; nada más libre hoy en día en día, en términos afectivos, que la fidelidad: al cuerpo a cuerpo y a las ideas.

0 comentarios:

Publicar un comentario