8 de diciembre de 2010

Assange habla. Sus parásitos le callan.

Quienes aquí se aprovechan de su trabajo le ignoran; excepto para chupar focos a su costa.

Hay que irse al despacho de la AP, reproducido en Iberoamérica, para leer traducida (y ni siquiera entera) la carta de Assange antes de entregarse.

El País se presenta en el "especial Wikileaks" como "el periódico de referencia mundial en español y líder en España, donde ha ayudado a consolidar la democracia" [¿también el 11-M?]. Joseba Elola, conocido por la inocua banalidad de su trabajo periodístico, se apunta tantos... como tantos otros; a remolque y tapando a quien tira del carro.

Da vergüenza ajena la tibieza ante la detención de Assange frente la no muy lejana defensa que hacía Cebrián de unos reporteros de la SER "perseguidos" por sus investigaciones sobre corrupción... un cambalache más mientras callaba ante la absolución de Egunkaria y que ya despellejamos aquí. ¡Argh! Por no tener, carecen del valor necesario afirmar que han detenido a alguien por haberles dado gratis aquello por lo que ellos cobran.

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El autobombo de El País produce arcadas  frente a la sobriedad de los otros medios internacionales que colaboran con Assange. El patio de vecinas que es la prensa española se centra en los chascarrillos patrios que ha desvelado Wikileaks.

Resulta sonrojante el contraste con el debate en EE.UU. Dos apuntes y sendos nombres para seguir el caso: un artículo en actualización permanente de Glenn Greenwald sobre la contrapropaganda oficial orquestada ante la megafiltración. O la llamada de D. Ellsberg, a boicotear a Amazon. Eso sí es defender intelectual y cívicamente la contrainformación.

La carta abierta de Assange antes de entregarse, merece mucho la pena. Os destaco:
(a) Arranca presentándose con palabras del magnate de la prensa R. Murdoch: Assange es ciudadano Kane, con minúscula. Con su ética hacker ha destruido la autocensura de los medios corporativos y erige la Red como el medio de contrapoder que ha dejado de ser la prensa convencional.
(b) Se presenta como un ciudadano nacional que busca la protección de su estado; pero trabaja para la opinión pública global y denuncia la falta de soberanía de Australia frente al Imperio. Assange es un reportero de investigación sin protección estatal.
(c) Aún más, los estados, el Estado, la razón de Estado son sus enemigos. Ha puesto a hablar a quienes le exigían y practicaban (auto)censura para proteger a los militares, espías y contratistas en Irak y Afganistán. Abandonó la universidad por sus lazos con la industria militar y como ciudadano exige que el Estado exponga sus razones, sus pruebas de la necesidad de llevarnos a la guerra.
(d) Arroja luz y pone taquígrafos frente a las tinieblas de la Guerra Global contra el Terrorismo. Assange es el periodismo ilustrado del siglo XXI. Hasta el punto de que se autodefine como periodista científico: el que aporta pruebas documentales de su veracidad.
(e) Es el periodista desempotrado, como G. Wallraff, se niega a ir embedded, encamado con los uniformados. No está con los milicos mercenarios. Está "con los perdedores del mejor de los mundos". Como decía en junio en Londres y recogimos aquí, Wikileaks es potencialmente victimizable, porque está con las víctimas. Esas que nadie quiere ver, las que se dejan de lado, los daños colaterales que tan mortales resultan para una democracia.

Por todas esas razones ya hemos montado "un espejo" de Wikileaks en el servidor de LaTabalera. Nos gusta mirarnos en él, creernos J. Assange... creo que eso es lo que pretende, que cunda el ejemplo... es lo que va a pasar ¿Quiere El País o alguien más que le contemos cómo hacerlo para que se lo cuente a todas sus lectoras? Cómo no. Cuando quieran. Los compas de Tabatek ya trabajan en un taller.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Me acaba de llegar vía Magu:
ayer estuve en la charla de wikileaks. Lo primero; riadas de gente. Esto interesa mucho, mucho. Me colaron 1 hora antes y no conseguí acceder al auditorio principal.

De lo mejor, el subdirector del ABC. Un tipo joven con un discurso currado y directo. El director de El Pais, lo más impresentable del mundo: "Pueblo, os hemos dado la libertad.. ahora tenéis que comprar nuestro periódico".

Pero lo mejor sin duda está aquí:

A partir del minuto 4:58

http://www.youtube.com/watch?v=8DGjKBkWsmo

Atento a la respuesta del impresentable.

Salud

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