23 de febrero de 2011

Plumas de lupanar

Curioso, en pleno aniversario del Tejerazo, Arcadi Espada y Javier Cercas (Premio Nacional de Narrativa de 2010 por su novela sobre el 23-F) se enzarzan y enlodan, si cabe, aún más el periodismo nacional.

Cercas mantuvo que resulta legítimo mentir, inventarse ciertos hechos, en una pieza de opinión periodística. Una aberración sólo posible de sostener para quien considera que un "relato real" (como él define su narrativa sobre la historia con considerable dosis de ficción) sirve para zanjar la memoria histórica de la guerra civil (Soldados de Salamina) o del 23-F (Anatomía de un instante).

Espada, para "polemizar", escribió que Cercas había sido detenido en una casa de putas. Aquí tenéis la crónica de los hechos y las respuestas de los "académicos" recogidas por Esteban Hernández. Y dos trincheras, Libertad Digital y Público, disparando "fuego amigo" a discreción.

¿Cómo se puede sostener que una mentira factual puede figurar en un artículo de opinión?
¿Cómo puede ser esto, siquiera, objeto de debate entre "periodistas"?
¿Se reivindica la verdad con más mentiras?

Están cavando su tumba.
Siguen sin entender que la crisis del periodismo se debe, sobre todo, a su absoluta pérdida de sentido de la realidad (entendida en su sentido más amplio y profundo).

Este verano leí Anatomía de un instante.  Le hice una autopsia. Mañana os la cuelgo.

0 comentarios:

Publicar un comentario