25 de febrero de 2011

Trinomio

Ya os vale de tricornios del 23F.
Frente a la pareja de la guardia civil, reivindiquemos EL TRINOMIO.
Más allá del matrimonio homosexual, de la parejita trans... más número, más duración, más calidad...
Legalicemos los tríos. Aquí (abstenerse menores) algunos de los más famosos (... ya os dije que no entenderíais).

Porque todas las parejas acaban pareciéndose a esta:


Removiendo el disco duro en busca del texto perdido, me topé con el despropósito de este manifiesto, propio de un ministro de Economía del PSOE.

Seguir leyendo La economía política del trinomio.


La economía política del TRINOMIO comienza por la aritmética. Considerando la familia como célula de la sociedad moderna, el trinomio multiplica exponencialmente las necesidades de consumo de la unidad familiar y, en la misma medida, dobla o eleva al cubo sus aportaciones a las cifras nacionales.

Las cuentas, cantan. Tres progenitores:
- aseguran en aportaciones de a tres las hipotecas ahora impagadas,
- compiten a tres bandas por el convenio salarial más precarizado,
- multiplican por tres el gasto del soltero/a zascandil (padres-madres solteros, familias monoparentales les llaman ahora),
- consumen una tercera parte adicional más que las uniones legales a dos bandas (las familias de papá – mamá, papá –papá, mamá – mamá),
- la voracidad del trinomio aumenta el consumo nacional de luz, agua, gas..., en fin, garantizan que se sostendrá lo insostenibl,
- la terapia de pareja ser terapia de grupo con una consiguiente normalización del la desinhibición, desverguenza y froteurismos varios,
- se multiplicarán, en fin, exponencialmente los servicios de salud mental: único índice de bienestar y desarrollo social (si te comes la cabeza es porque tienes la tripa llena).

Las ventajas macro-micro-económicas del Trinomio se completan con su papel como motor industrial y tecnológico; por señalar dos ejemplos evidentes:
- los coches debieran ser como en los Estates. Porque “¡Sí se puede!”: como ellos, conducir carros con triple asiento delantero (y el trasero, tipo cama redonda). Que a nadie le gusta hacer de taxista y algunos todavía recuerdan los torzones en el SIMCA 1000.
 - como señalaba el camarada Tovarich en uno de sus ensayos más verborreicos, la ingeniería genética tendría que ponerse las pilas: pollos de tres muslos, decía él… Pero llevemos su pensamiento prístino más allá de los límites de la realidad: bellezas aviares con tres pechugas, tres alitas, tres cuellitos… Cerdos con tres lacones, con tres orejas… Porque el trinomio se acompaña de oreja a la plancha como el matrimonio con la cena fría y desganada.
En suma, el Trinomio contagia con su poder multiplicador a un fordismo refortalizado y a la tecnología punta de hoy en día. Fuerza a que el ayer y el mañana se den la mano. Emplaza al proletario en una nueva cadena de montaje y al precario, en la siniestra obra o beca que necesitará más que nunca.

Esta argumentación crematística del trinomio pudiera completarse en términos de crianza, afectividad y genitalidad. La naturaleza herida de algunos teóricos del Pornolab - que son quienes metieron este temita en nuestra agenda - les induce a esgrimir tales argumentos. Sensibleros. Que son unos lilas. 
Rechazamos de plano esta femenización propia de la sensibilería posmoderna que nos aqueja. Si bien pudiera ser que los biberones a tres, las tríadas besuconas y las camas de tríos pudieran resultar de gran atractivo popular, no es eso lo que la familia contemporánea debiera garantizar. Las puericultoras, el alquiler de niños y la prostitución son sectores laborales a seguir protegiendo.

El trinomio no viene a poner paz en la lucha de género y generacional. Luchas que encierra cualquier (freno)tipo familiar. Nuestros lemas son, respecto a los críos: Cría cuervos y te sacarán los ojos. Respecto a nuestras parejas: Quien bien te quiere, te hará sufrir.

¡No perdamos fuerza negociadora! Siempre seremos el vértice de todo triángulo.

Firman: José Mª Cuevas, José Mª Hidalgo y Cándido Méndez.
Madrid a 1 de mayo de 2006, después de una pantagruélica cuchipanda de oreja a la plancha y bien abiertos de orejas.

1 comentarios:

Tina Paterson dijo...

jajaja ¡tremendo vidrio!
jajaj
D.

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