11 de mayo de 2011

De campaña

Plaza de Lavapiés, ayer.
Nada mejor, después de hacer tai-chi, que levantar el puño y la voz.

Vino el PP, a un "meeting": un "encuentro" con la ciudadanía.
El público rodeado de policías, al frente y detrás.
Al micro, dos inmigrantes latinos: denunciaban las detenciones ilegales de "sin papeles"; inculpaban a Herr Rubalkaba, como si Herr Rajoy no los hubiese expulsado, drogados y en aviones, sin siquiera saber de dónde eran.

Detrás de los uniformados, de la mucama y el chófer latinos, travestidos en agentes de campaña, estaban los cargos elegibles, los ventrílocuos; los únicos que aplaudían a sus marionetas parlantes.
Puesta en escena de una campaña que, por primera vez, busca el voto migrante.
Un espectáculo insultante que, encima, pagamos. ¿Hasta cuándo? Más fotos, aquí.

1 comentarios:

Tina Paterson dijo...

jajaja.
Por una vez, la calle no es suya.
jajaja.

La anécdota ha corrido por el barrio. Menudos pardillos.
Además, que falta les hace ir de cínicos, si van a ganar igual.
Debe ser el estilo Gospedal: ir a tu misma casa a insultarte...
En Lavapiés, no hace falta más policia facha de eso vamos sobrados, lo que hace falta es cambiar el racismo de aún muchos vecinos, ante "tanto negro y tanto moro, ...". Vayan a una junta de distrito y escuchen lo que opinan, la fuerzas vivas, sobre los vecinos de colores de su barrio. Conozcan de que pie cojea la España que manda.
D.

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