18 de mayo de 2011

#nolesvotes



Si eres de los que está hasta la coronilla de la pandilla de acomodados que tienes en el gobierno, en la oposición y en otros asientos libremente distribuidos en el panorama electoral español, y muy especialmente, si estás harto o harta de que, a pesar de todo, se sigan repartiendo el pastel entre ellos sin hacerte caso a ti, es muy probable que estés deseando hacer lo mismo con ellos y mandarlos a todos a freír espárragos.

Probablemente has pensado en votar en blanco, votar nulo o, directamente, no moverte de la butaca de tu casa el 22 de mayo. Si es así,tómate diez minutos y lee este post mientras te tomas el café, porque voy a intentar hacerte ver de qué sirve cada una de las tres posiciones tal como están las cosas en España, con los datos en la mano y por qué #nolesvotes no te recomienda ninguna.
La abstención

#novotes es un hashtag que se deja ver junto con el de #abstencion mucho al igual que el de #nolesvotes. A veces incluso juntos. Pero no revueltos. No son lo mismo. Cuando alguien te dice que no votes, o decides no votar estás absteniéndote de expresar tu opinión en las urnas. Abstenerse es simplemente no votar. Quedarte en casa el día 22 de mayo viendo la tele y punto.

La diferencia sutil entre la gente de #novotes y la de #nolesvotes es que mientras la primera te dice que te abstengas, la segunda te dice que no te abstengas, pero que no votes a los de siempre. ¿A quién hacerle caso? Por supuesto, a quien tú quieras, el voto es tuyo. Pero antes de decidir toma esto en cuenta:


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Si no votas, probablemente es para expresar tu descontento con la situación de la política española. Probablemente digas “estoy en contra de un sistema que me toma el pelo, así que no participo en el sistema“. Algunos de los que han montado la página de Facebook de malestar.org, piensan así. Muchos de vosotros seguro que también. No obstante, los no-votos en el sistema electoral español no cuentan nunca. Ni para mal, ni para bien.

Pongámonos en antecedentes. Si leísteis mi post del martes, ya sabréis la historia de las elecciones catalanas. En 2010 igual que en 2006, la fuerza más votada en las elecciones catalanas fue la abstención, con un 40% y 43% de abstenciones respectivamente. Ningún partido superó esos porcentajes en ninguna de las dos ocasiones. Ni siquiera el partido más votado, CiU. De hecho en las de 2006, a pesar de no haber ganado ninguno, los partidos del tripartito se propusieron tumbar al partido más votado y juntando sus cachitos, hicieron gobierno por encima de la voluntad popular.

El caso del referéndum para la Constitución Europea es el más chocante. Según el Gobierno, de cara a la Unión Europea, fuimos el primer país en aprobar la Constitución Europea por mayoría en referéndum. El caso es que sí, el 76% de los votos fue para el sí, por lo que la Constitución fue aprobada por una amplia mayoría. Eso sí, solo fue a votar el 42% del censo. Casi el 60% de los españoles se quedó en casa. Fue la participación más baja de toda la historia de la democracia. ¿Sirvió para demostrar algo? No. La Constitución se aprobó pese a ello.

Por lo tanto, en España, la abstención no significa que estés en contra del sistema. En España tu no-voto se va a tomar como un voto a la mayoría. Un “me da igual lo que salga, ya veremos cómo me las apaño luego”. Si realmente te da igual lo que salga, perfecto. Si te da igual que suba el paro, la gasolina, las hipotecas, la delincuencia… En fin, eres libre de no votar. Pero si estás hartito o hartita de este tinglado, no tienes más remedio que ir a votar si quieres que se te oiga. Si no, tu abstención se la van a pasar por el forro.

Curiosamente, echando la vista atrás, si revisas los datos de todas las elecciones generales en España, la abstención nunca ha bajado del 20% ni ha subido del 32%. Eso quiere decir que siempre, más de dos terceras partes de los votantes censados ha ido a votar. ¿Pero sabes cuándo se ha ido a votar más masivamente? Cuando había necesidad de cambio.
En 1977. Hubo solo un 21% de abstenciones, a pesar de que los españoles estaban poco acostumbrados a votar, recién saliditos de una dictadura. ¿Por qué? ¿Las ansias de cambio, quizá? ¿La necesidad de validar la nueva democracia? ¿Las ganas de ser ellos mismos quienes decidiesen su futuro? Seguramente. Las siguientes elecciones de 1979, obligadas tras ratificar la Constitución, volvieron a dar a UCD como ganador. Parece que la gente ya daba las cosas por logradas, porque la abstención (la gente del “me da igual”) subió al 31% de golpe, hasta que pasó algo gordo.
En 1982 se registró la menor abstención de la historia. El 80% de los españoles salieron a votar masivamente. Solo el 20% se abstuvo. De nuevo con las ansias de cambio. Adolfo Suárez había dimitido. Acabábamos de tener el famoso 23-F. La democracia había subsistido, mantenida con palillos y había que revalidarla, no fuese a ser que a alguien se le ocurriese quitárnosla. Sin duda, un momento histórico que, también significó un cambio. De UCD pasamos al PSOEde Felipe González.
La abstención volvió a fluctuar en torno al 30% hasta otro mínimo: en 1996. Bajó hasta el 22,6%. Curiosamente con otro cambio: los votantes escogieron alPP después de una serie de escándalos del PSOE. Y ahí se quedó hasta que se le ocurrió meterse en la guerra de Irak.
En 2004, después de haber pasado por otro despunte superior al 31% de no-votos al “me da igual”, la abstención volvió a bajar hasta el 24% a favor del cambio. El cambio relativo. El cambio de nuevo al PSOE, que lleva ahí desde entonces.

Como queda patente, la lectura que se hace en la sociedad y la política españolas del no-voto o abstención no es de rebeldía contra el sistema. Es más bien de continuismo. Las elecciones en las que hay abstención, mantienen el status quoconseguido en las anteriores. Las elecciones en las que hay alta participación generan cambios.

Si pretendes quejarte con tu abstención, te recomiendo que consideres una mejor manera de hacerlo, porque si no, te van a tomar por el pito del sereno.
El voto nulo

El voto nulo es el voto ambiguo. Los votos con papeletas no oficiales, votos a más de un candidato, votos rotos, votos con dibujitos, etcétera, todos esos son votos nulos, porque aunque el votante se ha personado para dar su voto, el voto no se atiene a las reglas de los votos.

Este voto, igual que las abstenciones, no suma votos en el cómputo global de votos emitidos y, para los efectos, es lo mismo. Se registra como nulo para que la contabilización al final de la jornada, entre válidos, nulos y abstenciones, sume el 100% y nadie diga que ha habido tongo.

Históricamente, en España, siempre ha habido muy pocos votos nulos. En las generales sólo ha superado el 1% las primeras 4 elecciones de 1977, 1979, 1982 y 1986, y se lo podríamos achacar perfectamente a que estaban todavía aprendiendo cómo funcionaba eso de votar.

El hecho de que el voto nulo no sea computable lo hace una muy mala elección si quieres cambiar las cosas. A todos los efectos, en España funciona igual que una abstención. Y si las abstenciones no hacen nada por el cambio, imagínate lo que hacen los votos nulos que prácticamente no superan el 2%.

En #nolesvotes te podríamos pedir que votaras a “Conejitos suicidas” o al “Partido de la Pantoja de Puerto Rico“, o a cualquier chorrada que te viniese a la mente. Incluso meter una pegatina de #nolesvotes en el sobre. Daría igual. Tu voto sería igualmente nulo y dejarías las cosas igual, porque tu voto no sería válido. Sería papel mojado.
El voto en blanco

Según la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, en su artículo 96, punto 5: “Se considera voto en blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta y, además, en las elecciones para el Senado, las papeletas que no contengan indicación a favor de ninguno de los candidatos”.

¿Qué los diferencia de una abstención o un voto nulo? El tema de que sea un voto “válido”. El voto en blanco es válido porque sí cuenta para el cómputo final de votos. Pero si te piensas que se va a traducir en escaños en blanco, te equivocas de pleno. Entonces, ¿qué se hace con ellos?

Si has oído que son votos que se dan al partido más votado, o que se distribuyen entre los más votados, no es cierto. Pero sí perjudican a los partidos menos votados. En España no se utiliza un sistema proporcional normal y lógico, en el que cada partido se lleva el tanto por ciento de escaños que ha conseguido en las urnas. En España utilizamos una complicada fórmula matemática, la ley d’Hont (explicada pasito a pasito aquí y aquí), con una regla de salida básica: si no llegas al 3% de los votos, no entras en el juego. Los votos en blanco, aunque no se le reparten a nadie, sí que hacen el saco de votos más grande, con lo que los porcentajes, se hacen más pequeños. Como consecuencia los partidos con menos votos salen perdiendo.

Además, los artículos 68 y 69 de la Constitución Española establecen que lacircunscripción electoral para las elecciones generales (Congreso y Senado) es la provincia. Eso quiere decir que, aunque un partido se pase del 3% en el recuento de votos nacional, si provincia a provincia no llega al 3%, queda eliminado. En las últimas elecciones generales, le pasó a IU de manera escandalosa. Aunque sacó más votos que CiU en las elecciones al Congreso, sacó 8 diputados menos. ¿Por qué? Porque circunscripción a circunscripción había quedado eliminada, a pesar de tener un total nacional superior.

En las próximas elecciones municipales y autonómicas pasa tres cuartos de lo mismo. Cada autonomía tiene su propia Ley Electoral, siendo la Valenciana de las más hirientes contra los partidos minoritarios, ya que eleva el mínimo al 5%. No obstante, como la circunscripción electoral sigue siendo la provincia, aunque un partido llegue al 5% global en todas las provincias de la autonomía, o incluso al 10%, o al 12%, no tendrá acceso a escaño si no llega al 5% al menos en una de ellas.

Luego, votar en blanco hace más difícil a los partidos pequeños más difícil llegar a obtener escaños, o lo que es lo mismo, hace más fácil a los partidos mayoritarios obtenerlos. De ahí que el voto en blanco acreciente las injusticias electorales y que #nolesvotes no te lo recomiende.

En todo caso, hay una iniciativa llamada “Ciudadanos en Blanco” que te proponen que les votes a ellos. Ellos a cambio, cada escaño que consigan lo dejarán vacío, siempre que legalmente sea posible. Y cuando no lo sea, no lo defenderán ni votarán en los plenos, excepto si es para votar que los votos en blanco se conviertan en asientos vacíos en una futura Ley Electoral.
En resumen

Estás jodido. O jodida. Porque te puedes quejar todo lo que quieras, tenemos libertad de expresión, pero si no sales a votar el 22 de mayo, las cosas no van a cambiar. Claro, viendo que abstenerte no es una opción, romper tu papeleta tampoco y dejar el sobre vacío menos todavía… ¿qué hacemos?

#nolesvotes es una gran alternativa. No es un partido político, ni es una organización. Es una idea. Una idea lógica después de haber visto lo que acabas de ver. “Si no quiero el sistema actual, no quiero votar PP, no quiero votar PSOE, pero no quiero tampoco que salgan elegidos por mi inacción, porque me tienen hartito, voto a los demás.”

¿Qué consigues con eso? En primer lugar, si diversificamos el voto, la ley d’Hont es más difícil de aplicar y menos abusiva. Repartir los escaños entre cinco partidos donde dos quedan eliminados y otros dos tienen en conjunto el 70% de los votos restantes es favorecer el bipartidismo. Si bajamos ese 70% y subimos el resto, favorecemos que la representación en las cortes autonómicas y los ayuntamientos sea más equitativo y castigamos verdaderamente a la clase política asentada, porque entonces es cuando verdaderamente pierden poder.

En segundo lugar, ayudamos a que las formaciones políticas que quedan injustamente excluidas por la barrera del 3% o el 5% y la circunscripción electoral tengan opciones a conseguir escaños en las autonomías. Aunque no consigan todos los que les corresponden por derecho porcentualmente, al menos tendrán la oportunidad de dejar oír su voz y defender tu voto.

Por último conseguimos un cambio aún más grande: en la ciudadanía. Porque#nolesvotes no te pide que des tu voto indiscriminadamente a cualquiera. Te pide que te informes de las alternativas y escojas la que te parezca mejor a ti. La ciudadanía tiende a pensar que si no votamos PP hay que votar PSOE, porque PP y PSOE nos invitan a pensar así. Pero eso no es cierto. Hay otros partidos a los que, tal vez por ser pequeños, tal vez por pensar que no van a llegar a ese 3%, tal vez por pensar que es tirar tu voto, no les das ni la oportunidad de leerte su programa electoral. ¿Y si tienen ideas buenas? ¿Vas a permitir que se pierdan esas ideas por seguir la misma tendencia de siempre? ¿Y si quieren cambiar este sistema electoral por uno mejor? ¿No sería eso digno de ser votado?

Pues ale. Si ya te has terminado el café, piensa sobre todo esto. Compártelo con quien quieras. Busca alternativas. Pero sobre todo, el 22 de mayo #nolesvotes, pero vota.

De Libreta en blanco.

D.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de terminar ni café y la verdad que no me queda tiempo para filosofar... pero sí para agradecer un artículo clarito como el agua y que me va a servir para hablar en serio en el trabajo.

¡Información + NoLesVotes! ¡Captado!

Anónimo dijo...

muy clarito y sintético, la verdad es que me ha quedado aún más claro que este sistema electoral está copmpletamente dirigido hacia unos intereses concretos, diseñados por los poderes económicos que permiten que unos partidos crezcan gracias a sus costosas campañas y enormes infraestructuras mientras que otras opciones quedan relegadas al obstracismo.

VSB dijo...

Bien, busquemos a quien y por qué votar; sabiendo ya a quienes no lo haremos. Demos valor a la democracia, expresémonos sin considerar posibles mayorías o minorías, al margen de utilidades imaginarias.

Lo peor de la propuesta es que a lo mejor los únicos que ganan son los populismos como UPD (ya sabéis, los que no son nacionalistas, los "antisistema" con más eco mediático) o IU (quiero decir, la losa del PCE). Son las dos siglas más conocidas por la gente menos politizada. Con todo el respeto a los militantes honestos de ambos grupos, no creo que comporten cambios significativos. Eso sí, y mira que me cuesta decirlo, mejor ellos que los que ya hay.

Si tengo tiempo cuelgo un post sobre la propuesta que hice en RNE3, Carne Cruda. (1) Lo que argumentáis: busca a quien votar, si crees que el PPSOE es una realidad y no un chiste ingenioso. (2) Y si no encuentras nada mejor, pilla la papeleta del partido al que hubieras votado si no incluyese en sus listas a un IMPUTADO, para blindarle. La pillas, LE TACHAS EL NOMBRE (no le estás condenando a a la cárcel, simplemente te niegas a considerarle merecedor de tu confianza hasta que tenga juicio y... sobre todo, le retiras la posible inmunidad que está buscando).

Te aseguro que de ambigüo no tiene nada este VOTO NULO.

Te aseguro que todos y cada uno de los interventores de partidos van a contabilizarlos y llevarlos a las sedes con vergüenza y rabia... y que sbrán el nombre de quien les ha derrotado: su propia corrupción.

Lo dicho: Busca, compara y si no encuentras algo mejor TACHA.

Juan Simón dijo...

Muy buen post, explicativo y aclarativo.

Os dejo aquí un enlace con un ejemplo explicativo de cómo afecta el voto en blanco en el actual sistema de reparto en España, el sistema D'Hondt.

http://www.adrive.com/public/cac16394b8515e40a071874796840a6e947cb5c7f01652d0b16d6b8b3dd73387.html

Ana Carro dijo...

Hoy Fuenlabrada se ha movilizado y hemos estado hablando precisamente de esto. Si me permitís, pillo en enlace para el facebook de Fuenlabrada por la Democracia, pues mejor explicado, en ningún sitio...

guille dijo...

victor!
no conoces el voto en blanco compuable? pues ya lo hace posible ciudadanos en blanco. estamos en 22 ciudades.

www.ciudadanosenblanco.com

por favor, estudianos.
atte. guillermo.

Juanjo dijo...

En mi modesta opinión el escrito tiene errores de bulto, también aciertos, pero me centraré en lo que considero erróneo:

1) Decir que en las elecciones catalanas de 2006 el tripartito gobernó por encima de la voluntad popular es una barbaridad, que debería llevar a dejar de leer el resto del artículo. La "voluntad popular" le dio muchos más votos a las opciones del tripartito que a CIU. Y hubieron muchísimos más votos válidos que no votaron a CIU que los que sí lo hicieron. Defender que entonces tendría que haber gobernado CIU es defender un sistema mayoritario (todos los demás votos se hubieran ido a la mierda) que es absolutamente incogruente con el resto del artículo.

2) El voto en blanco no perjudica a las opciones menos votadas. El hecho de que votes en blanco no significa que el número de votos necesarios para alcanzar la barrera mínima del 3% sea mayor, eso lo conlleva el mero hecho de votar. Si tú vas a votar, votes lo que votes (a no ser que sea nulo), estarás aumentado el número de votos necesarios para alcanzar el 3%, ya votes en blanco, votes al PP, al PSOE, a los verdes o a UPyD (que hay descerebrados que votan a UPyD). Si no quieres que aumente ese barrera del 3% lo que tienes que hacer es no ir a votar (o votar nulo), lo cual no tiene mucho sentido. Decir que votar en blanco perjudica a las opciones menos votadas , es como decir que votar a IU perjudica a esas opciones minoritarias.

3) Por otra parte, me atrevería a apostar que en ninguna parte una opción política no ha obtenido representación por la incidencia del voto en blanco, es decir que si hubiermaos quitado los votos en blanco (algo totalmente absurdo, ya que se trata de gente que en cualquier caso hubiera ido a votar) la barrera del 3% no se hubiera visto tan rebajada como para que se llegara a ella. De hecho, el problema de nuestro sistema electoral no es la barrera del 3% (o no es el más importante), IU se queda fuera de muchos lugares obteniendo el 8, el 9 o el 10% del voto y ello pasa porque hay provincias que reparten muy poco escaños y esos se los llevan las dos fuerzas mayoritarias.

4) Logicamente el mínimo del 3% es por cada circunscripción, independientemente de lo que pase en las demás. Si tú en Cuenca no llegas al 3% no puedes obtener escaños o representación, pero si lo sacas en Guadalajara sí.

Juanjo dijo...

5) La comparación de IU con CIU es falaz, ya que a CIU y a los nacionalistas no les beneficia el sistema electoral. Si hubiera una única circunscripción nacional el número de escaños de los nacionalistas sería muy parecido (por no decir mayor) al que tienen ahora. El sistema beneficia a los dos grandes partidos y perjudica a las opciones nacionales minoritarias, ya sea IU o UPyD (y sí, hay locos que votan a UPyD), pero no por la ley d'hont, sino por el número de escaños a repartir en las circunscripciones más pequeñas, que son muchas. De hecho, la ley d'hont es bastante proporcional en las circunscripciones grandes y sobre todo en las elecciones municipales, donde el número de "puestos" a repartir es mayor. En Granada, por ejemplo, IU saca el 8% del voto y tiene el 7'5 % de los concejales, en Sevilla (donde ha hecho una maravillosa labor, esto no tiene nada que ver, pero lo digo) sacó el 8'37% del voto y tiene el 9% de los concejales, aunque aqui, por ejemplo, el PA se queda fuera del ayuntamiento con el 4,5% del voto y es que siempre hay un beneficio para las opciones más votadas, pero ello sucede porque hay muchos votos destinados a opciones minoritarias, que están muy por debajo del 3%. y que "se pierden" a la hora de la asignación de concejales.

6) Esto no es un error del articulo, pero lo digo yo, ya que no lo deja muy claro. En las próximas elecciones municipales no hay ningún motivo para pensar que el voto a IU se pierde debido al sistema electoral. Así que eso del "voto útil" es una chorrada monumental, de hecho votar a IU es muy útil en muchas ciudades y a mí me resulta incomprensible ir a las protestas del 15 M, simpatizar con el movimiento y luego no ir a votar en contra de la derecha.

Tendría más cosas que decir, pero creo que esto ya me ha quedado un coñazo bastante insoportable, que ni Ánsar en el parlamento europeo.

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