7 de junio de 2011

15M: Objetivos que sean procesos... y que se ahorquen con su propia lengua

¿Cómo hacer compatibles dos posiciones que parecen y se presentan como enfrentadas?
Construir comunidad en las acampadas vs. hacer política en las asambleas barriales.
Generar nueva una cultura y militancia política vs. transformar las instituciones.

¿Santiago López Petit y Espai en Blanc - "Desbordar las plazas" - vs. Público y las 21 reformas inspiradas en el 15M?

Falsas disyuntivas. Opciones que si se presentan como excluyentes romperían el movimiento y frenarían su desarrollo futuro, limitándolo a construir en las plazas una comuna o un partido político. Lo primero resulta inviable a medio-largo plazo. Lo segundo abortaría la emancipación colectiva y el impulso regenerador hasta ahora logrados.

¿Solución? Ninguna, si no es híbrida, impura.
Conjugar los procesos de construcción de un nosotr*s y de la autoconsciencia de nuestro poder con demandas concretas: medidas reformistas pero inasumibles a corto plazo; vitales, sin embargo, para la pesca de votos que mueve a los candidatos, sobre todo en el año que nos queda (con suerte) hasta las Elecciones Generales. Y una vez logrado, redefinir ese objetivo, apuntando a un horizonte de verdadera transformación social. Que se vayan ahorcando con su propia lengua, en mítines y promesas que, una vez materializadas, volveríamos a cuestionar y a desobedecer... elevando constantemente el techo de lo que están dispuestos a darnos. Sin hacer ni aceptar concesión alguna.

Parecía apuntarlo Amador en sus "Apuntes de acampadasol": "una propuesta que nos dé una dirección y que a la vez nos permita seguir haciendo lo que estamos haciendo".

Un precedente exitoso: el antimilitarismo que en 1971 pedía ley de objeción de conciencia religiosa a un ejército nacionalcatólico; y que una vez conseguido exigió el reconocimiento automático, sin filtro alguno, de la negativa a la mili; y que una vez conseguida, la desobedeció con una insumisión que se limitaba a decir "Mili NO"... y así acabó un secuestro legal, se eliminaron los cuarteles como instituciones socializadoras de filiación obligatoria para los civiles... y así quedó un flujo de desobediencia civil noviolenta... y de aquellos torrentes, estos lodos. Una autocita, por si sirve:
SAMPEDRO, Víctor “Estrategias sociales de innovación política: el caso de la insumisión” en ROBLES, José Manuel. El reto de la participación. Movimientos sociales y organizaciones,. A. Machado Libros, Madrid.

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