26 de junio de 2011

Que no, que no, que no nos examinan


¿Cómo constatar el impacto del 15M? ¿Número de gentes que salen a calle? Entonces, vamos a más.
Pero hay más indicadores, no de extensión, sino de calado.
De lo profundo y de lo lejos que esto va a llegar.

Tres muestras:
- Politólogos, por primera vez, avivan un debate de transformación institucional contrario a la partitocracia bipartidista: La reforma del sistema electoral. Guía breve para pensadores críticos. Ejemplo de pedagogía académica al hilo del 15-M. Que (os) cunda. ¿Qué hacen los comunicólogos? Solazarse en cursos de verano y darse pomada con periodistas de tres al cuarto; me temo.

- Asistimos, quizás sin saberlo, al entierro de la "Cultura de la Transición". Mejor que el de la sardina, y como allí: disfraces fuera. Asistid al sepelio y escuchad las paletadas que dan algunos enterradores insignes en Diagonal.

- Los mastuerzos, Savater dixit, dan lecciones de economía. Echadle un vistazo a su impugnación del Pacto del Euro, la defensa de la dación en pago de la hipoteca y de una reforma fiscal. ¿Hay algún imbécil - p.e. Jaime Sordera - que todavía pida propuestas en lugar de protestas?

No reconocemos a los examinadores e institutrices de los medios y los partidos.
Para ellos nunca "progresamos suficientemente"; siempre nos dejan para septiembre.
Nuestras respuestas nunca les valen. Menos aún, nuestras preguntas.
Se van a enterar en octubre de lo mucho que hemos aprendido sin, a pesar de ellos.
Pueden ir tirando sus apuntes del Pleistoceno.
El tiempo de los exámenes ha pasado.

¡Que no, que no, que no nos examinan!

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta como escribes Victor, de lo mejor que se puede encontrar uno en la carrera. De los mejores profesores sin duda. Espero que la Rey Juan Carlos sepa apreciarlo.

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