17 de agosto de 2011

Confesión


Quiero confesar:
  • Que Madrid está llena de gente rara. Debe producto de ser mis semanas fuera pero todo por acá tiene un pinta muy extraña.
  • Que a los peregrinos parece que les falta un buen polvo.
  • Que a los curas que van con ellos parece que desean pegarles ese polvo.
  • Que las monjas parecen lesbianas butch, y que seguro llevan el mismo rollo gregario que muchas de ellas.
  • Que el alcalde de Madrid se llama Ana Botella.
  • Que las calles Lavapiés están muy guarras.
  • Que en el parque del Retiro no hay libros, pero si confesionarios a 39º C, donde llenarle la cabecita de pecados a un señor que no se puede casar, ni tener relaciones homosexuales confesables, que no ha hecho nada más en la vida que obedecer obcecadamente, y que pretende ser el teléfono móvil de un ser superior, con capacidad de perdonar... En fin, no sigo.
  • Que por desgracia, entre tanto freak despistado, intuyo las cabecitas de todos aquellos desgraciados que siguen por aquí, los malos de siempre, los que nos envidian, los que hablan mal de nosotros, los que nos odian, todos aquellos que volverán en septiembre a intentar jodernos la vida. Eso tampoco cambia.
  • Que la verdadera sociedad políticamente e ideológicamente armada en este país, el verdadero 15M, es está movida de iglesias abiertas dando misas mañana, tarde y noche, de voluntarios, de seminaristas, de obispos, de políticos rufianescos, de lelos disfrazados de Bankia, que este es el futuro de España. Y qué siempre lo será.

¡Qué gustazo soltar todos esos pensamientos que, por pudor o prudencia, nunca comparto con nadie!
Gracias Benedicto XVI.
D.
www.tinapaterson.com

2 comentarios:

VSB dijo...

Buuff! Menuda confesión. Tremenda penitencia te espera, Tina.

Pero por mí ya estás absuelta (bueno, suelta siempre has estado) por las dos fotos que has enfrentado: la de la izquierda de Cristina García Rodero y la de El País de ayer.

Jugad al juego de las diferencias entre las dos fotos: merece la pena. La comparación distingue entre la mirada etnográfica (y artística) sobre el pueblo y sus confesores, frente a la del reportero banal, con un punto obsceno: ha "disparado" oculto, con un teleobjetivo.

Comparad las fotos: ¿Quién absuelve a quién? ¿Quien mira-observa y quien juzga? ¿Quién se arrodilla? ¿Quien-es se ríen? ¿De qué? ¿De qué y de quién coños se ríen los de El País?

Bicos de monaguillo,Tina.

Tina Paterson dijo...

Hoy más que nunca, Madrid está lleno de subhumanos...

David

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