25 de agosto de 2011

El huevo y la serpiente

(sin acentos ni enhes, que este teclado no los tiene y ando con prisas)

Todo huevo tiene su serpiente.
O lo pare o lo devora.
Las mas peligrosas hacen ambas cosas.
Escupen por el ano a sus primogenitos (mejor asi sin acentos)
Luego los tragan, mastican y digieren.
Y asi procrean.
Asi engordan.

Como este tipo.
Ólafur Ragnar Grímsson
Presidente de Islandia durante 15 anhos. Antes Ministro de Economia. Padre de la patria del capitalismo vikingo, cuando este pais aplicaba las tesis neoliberales mas desaforadas. Tambien se arroga la paternidad a la bastarda (r)evolucion iniciada en 2009.
Considerado por algunos un heroe, al haber convocado dos referenda con los que los islandeses plantaron cara a la banca extranjera, ayer mostro la cara de ofidio que le atribuyen: "es mas escurridizo que una serpiente" nos afirmaba E. Bergmann, corresponsal de The Guardian aqui.

Saco la lengua bifida, tras habernos convocado. Se nego a participar en nuestro documental.
Ya nos parecia raro, que aceptase a la primera, que reagendase la cita una vez.
Nos hicieron pasar a su residencia y luego nos negaron el paso.
El argumento: no participa en documentales, no conoce el contexto en el que pondremos sus palabras.

Tiene conha. Solo habla ante microfonos en directo o prensa acreditada.
Como la mayoria de los politicos, y no digamos si van de Jefes de Estado o mona-arcas.
Escupen el veneno directamente o te lo meten por la vena con la ayuda de los medios.

1 comentarios:

VSB dijo...

Y, sin embargo, pasado el cabreo por el bloqueo que nos hizo, pienso: ¿qué demonios le pasa al Borbón que no abdica ya en su hijo? La jugada sería, que Felipe, una vez coronado, se negase a firmar la reforma de la Consti que pacta el PPSOE. Y, así, se aseguraría el trono para sus vástagos. Es lo que hizo el presidente de Islandia, remontó la caída en picado en las encuestas convocando el referéndum; haciendo acto de contrición pública (el único), renegando de su papel en la gestación de la crisis.
Un excelente ejercicio de maquillaje y travestismo para seguir en el escenario. Pero es que la representación de un Estado ¿puede ser otra cosa?

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