29 de agosto de 2011

El Movimiento. ¿Receta para un no nopartido del 15M?

De la (r)evolución islandesa salió un partido que no lo es: The Movement.
Se han propuesto, en palabras de Birgitta Jondosttir  (la parlamentaria mas conocida, poeta y "anarquista realista"), "hackear la democracia". Merece ocupar el cargo, nunca vitalicio, de reina de esta colmena.
Se implicó hasta las cejas en Wikileaks y ha promovido la Iniciativa de Medios Modernos Islandesa. (IMMI).
Si los neoliberales querían hacer este país un paraíso fiscal en los 90; The Movement pretende convertir Islandia en el paraíso de Internet y del periodismo de investigación. Lo contamos hace un año. Es la iniciativa de Transparencia Política más importante de la democracia del s. XXI. Sin ellos tampoco habría ahora, presentado al Parlamento, un nuevo proyecto constitucional elaborado por la población. Y apenas han pasado dos años.
RECETA PARA UN NO-PARTIDO DEL 15M
Seguir cocinando.

The Movement se presentó a las elecciones y sacaron cuatro diputados, casi el 15% de asientos; en su caso, nunca poltronas. Sin esos cuatro diputados (ahora tres) la nueva constitución (redactada a través de la Red) no estaría ya presentada ante el Parlamento, ni se fraguaría un nuevo ciclo de movilización para sortear el bloqueo que se espera de la clase política.
Cocinaron este no-partido con unos ingredientes básicos.
Sirven para empezar a plantearse una plataforma-artefacto de demandas electorales a partir del 15M.
Ni siquiera tiene que ser para este octubre.
El tiempo es el mejor ingrediente. Después del carinho, claro.

Quien entienda que esto neutraliza las "ideas para la acción" a desarrollar en enjambre y remover el tablero de juego político, confunde comer con saciarse. 
Quien lo mezcle con las propuestas de comida basura que han lanzado algunos para "renovar la izquierda", en torno a algún fogonero achicharrado en las cocinas del poder, no entiende nada.
Nuestra hambre es insaciable. Los fogones por encender, innumerables.
Pero los materiales de primera calidad a meter en la cazuela, apenas media docena.


(1)- Nadie en las listas es (ni ha sido) político profesional.
(2)- Las cabezas de lista se consensuan. Si no, se echa a suertes (nada más democrático que el azar).
(3)-El programa político se reduce a unas demandas básicas. Logradas, el partido debe disolverse.
(4)- Los parlamentarios lo serán por un máximo de 8 años.Y eso, tras pasar un test anual con las bases.
(5)- La acción parlamentaria se nutre de movilización social, de ella surgen los recursos de quienes sólo tienen cuerpos y hambre, ordenadores sin presencia en los medios, salarios precarios y desempleos defendidos con donaciones corporativas para campañas electorales.
(6)- La labor parlamentaria excluye las coaliciones legislativas o de gobierno, cada iniciativa política se pacta por separado.

El modelo, se enteraron luego, provenía de las sufragistas islandesas. Si ellas crearon la democracia del s.XX, la de ahora depende de artefactos como The Movement. Si queréis que sigamos removiendo las cazuelas, debatimos esta receta. Que no es mágica, ni necesita de trolls; aunque venga de Islandia.

1 comentarios:

VSB dijo...

Comenta Raimundo en mail privado, que socializo porque me parece estupendo:


1) Los interfaces [se refiere a los partidos y asociaciones parlamentaristas] existentes (IU, BNG, ERC, ICV, IA, Equo, etc.) no sirven, operan en una lógica obsoleta; y ello con independencia de si se inspiran de modelos más o menos neo/post leninistas (como la IU del PCE, la IA del Secr. Unif. de la IV o el BNG de la UPG) o de los modelos liberales más o medioambientalistas (que no ecologistas) de las izquierdas gestionarias (ICV, Equo, etc.). La razón: su composición de clase, género, cultural, técnica, etc. no se corresponde con la realidad social sobre la que pivota el antagonismo social hoy. Y para prueba, el 15M.

2) El 20N se nos ha echado encima, por lo que no veo que se den las condiciones para poner en marcha un proyecto alternativo. Faltan, además, recursos, análisis, prácticas comunes, sentido federal, política de reconocimiento, y un larguísimo etcétera de prerrequisitos que me parecen básicos para siquiera plantearse el tema.

3) En el presente estado de cosas, entiendo que lo más acertado sería promover un debate a más medio plazo (¿por medio de manifiestos públicos? ¿de la creación de foros?), procurando que sea sinérgico y favorecedor de la autonomía del movimiento, opuesto a las tentativas más o menos obscenas de recuperación por parte de los interfaces obsoletos. Si en el proceso estos interfaces son capaces de comprender que han de abrir nuevas estructuras de oportunidad (como marchando de las Cortes el otro día, por ejemplo) y facilitar el protagonismo a quienes de verdad padecen la crisis, constituyen el cuerpo social oprimido en mayor medida, y protagonizan el 15M en primera persona, pues mejor que mejor. Creo que es lo mejor (lo único?) que pueden hacer por el 15M.

Publicar un comentario