25 de septiembre de 2011

Honeybee Democracy


Lecciones para una "democracia (de abejas) de la miel"
Último libro del biólogo norteamericano Thomas D. Seeley (Princeton University Press, 2010). Recensionado por Pello Zubiria (Vía el insustituible, Moriche), del que extraemos cinco lecciones para construir una democracia de colmenas (republicanas y autogestionarias).

Primera: al crear un grupo para debatir en torno a una decisión, tener muy en cuenta que sus miembros deben compartir los mismos intereses y profesarse un gran respeto mutuo. Las abejas nos enseñan cómo el interés de cada una de ellas coincide con el del grupo entero, el porvenir de un individuo coincide con el del conjunto, porque la abeja madre que hay que cuidar a toda costa lleva en su vientre los genes de cada abeja y de la colonia entera.

Segunda lección: reducir hasta el mínimo posible la influencia del líder en el pensamiento del grupo. Como los humanos casi siempre funcionan con algún líder, su tarea debe consistir en potenciar el trabajo comunitario, moderar la discusión, animar a los exploradores… pero no en promocionar ninguna de las propuestas concretas. Debe promover el consenso.

En tercer lugar, a cada problema hay que buscarle más de una única solución. Para ello es necesario que el grupo sea suficientemente fuerte y diverso, promover que los miembros busquen distintas soluciones y asegurar un buen clima para que las propuestas puedan ser defendidas.

Cuarto, que mediante el debate hay que lograr que todo el grupo tenga el mejor conocimiento posible de todas las propuestas de solución. Cada abeja exploradora hace propaganda de la suya mediante la danza y luego quienes se solidarizan con esa opción bailan la misma danza, pero ninguna de ella lo hace por mera imitación, sino tras haber visto personalmente el lugar que proponen. Es ese el tipo de comunicación el que debe promover también el grupo humano.


Y quinta lección: usar el cuórum como instrumento para garantizar tanto la cohesión del grupo como el que la elección definitiva resulta suficientemente rápida y la mejor de las posibles. En un enjambre, cuando en torno a una de las danzas se reúne un número suficientemente grande de individuos, el resto entiende que ya se ha conseguido el cuórum requerido y los promotores de otras alternativas desisten de seguir con sus propuestas, llegándose así al consenso. Puestos a buscar consensos en las asambleas humanas, Seeley considera que una muy buena herramienta consiste en realizar votaciones de tipo sondeo una vez que la discusión está bastante avanzada, votaciones formales y secretas pero de “toma de temperatura”, para ver cómo están posicionadas las distintas opciones y fuerzas. Normalmente, salvo que haya en el grupo alguien verdaderamente contumaz, cuando una de las alternativas alcanza una adhesión de alrededor del 80% de los asistentes, el resto se suele sumar al consenso.

Leer todo.
Y no os olvidéis de completar con The Wisdom of the Crowds.

1 comentarios:

JLV dijo...

El dios Moriche habla de nuevo:
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http://avaxhome.ws/ebooks/science_books/biology_genetics/0674953762.html

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