23 de diciembre de 2011

La democracia de lo común


Retomamos las recomendaciones bibliográficas de la colmena. Liben a gusto otros pólenes en estas fechas. Joan Subirats nos presenta en su último libro (Otra sociedad, ¿otra política? De “no nos representan” a la democracia de lo común. Icaria. A saco. BCN: 2011) argumentos insoslayables y precisiones terminológicas certeras. Todo ello con un tono didáctico contenido y en un llamamiento en toda regla a la acción y la experimentación. Estos rasgos que – siendo los mimbres de toda actividad que se quiera intelectual - sin embargo constituyen rarezas, excentricidades en la Academia española y no digamos entre el cuerpo de politólogos, tan entregados ellos a la legitimación de los resultados electorales, al negocio y la banalidad periodísticos, al salario de los abrevaderos oficiales y a postularse como asesores de Príncipes de los más diversos ropajes.

Joan Subirats nunca ha renunciado a participar desde la universidad en procesos de innovación administrativa, estrategias electorales de la izquierda catalana o el debate mediático sobre la actualidad. Desde una posición transformadora nos ofrece un texto necesario. Llena el vacío de reflexión sobre las conexiones entre lo digital, la representación política, la generación de valor y un cuerpo social dotado de autonomía comunicativa.

Sin estridencias apocalípticas ni idealizaciones tecnofílicas, este autor liga el debate de “lo común” (al hilo de su renovada vigencia gracias a las TIC) a la evolución de la democracia actual, que se presenta como inevitable. Y que si quiere que sea hacia un horizonte mejor debiera aprovechar los beneficios de Internet e integrar su lógica cooperativa, horizontal, descentralizada, de intercambios basados en el trueque y la reciprocidad… mimbres de “lo común” que sirve para conjurar los peligros que presentan las TIC en el orden político, económico y social. La necesidad de incorporar a esos tres planos “lo común”, “el procomún”, los “Commons” es la principal apuesta de este librito

La político como “el ámbito de lo común” - distinto de lo estatal (público) y mercantil (privado) – representa el rasgo distintivo de la política digital, entendida como nueva experiencia y horizontes de debate y movilización.

Propuesta que se define como subyacente a las protestas del 15M, desvelando así la faceta más inadvertida y menos comprendida del movimiento. Propuesta que, además, actualiza los esfuerzos previos del autor por desarrollar análisis y propuestas a favor de una mayor democracia participativa en las administraciones y en la decisión y desarrollo de las políticas públicas. La apuesta de futuro reside en la acción ciudadana no mercantilizable ni programable burocráticamente, en el valor de lo cualitativo por encima de lo cuantitativo, de la comunidad de las diferencias sobre la individualidad de los sujetos considerados homogéneos, de la cooperación sobre la competencia… del ser sobre el tener. Los ejemplos prácticos que aporta, por desgracia, son pocos y bien pudieran haber tomado el lugar de algunas reiteraciones argumentales.

Siete cortos capítulos, que apenas suman 100 páginas, publicadas con licencia Creative Commons por la editorial Icaria que, de este modo, incorpora a su actuar los principios que difunde. Siete capitulillos por apenas seis euros. “Un camino que recorrer” sin conclusiones, con llamadas a la innovación institucional, a la cooperación ciudadana (¿por qué no autogestión?). En suma, un manifiesto a favor del despliegue de autonomía individual y colectiva en lo que se perfila como el derecho a experimentar, innova. Un llamamiento a participar, en definitiva, en la regeneración cotidiana de una democracia que, de otro modo, proseguirá el camino de degradación al que ahora asistimos.


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