5 de enero de 2012

Diario de un mal año, para afrontar el pésimo próximo.


Lo siento, ante los nuevos propósitos vendidos en rebajas, regalados por monarcas anuales, matriculados en cursos y coleccionables de kiosko, todo aplazado, a plazos para el año entrante, no me puedo reprimir. Tirad a la basura los anuarios de la prensa y lo que os hagan traído hoy los reyes. Leed, en cambio, Diario de un mal año de J.M. Coetzee. Con una extraordinaria estructura, en dos y tres niveles, despliega un ensayo humanista y una novelita sentimental, de deseos cruzados entre un viejo y su deseable vecinita. Hace tiempo que no disfrutaba tanto con un relato y una declaración de principios tan honestos. Os brindo unas cuantas citas que, a modo de uvas (pasas), debiéramos habernos tomado con las campanadas. Que ni suman la docena, porque a nuestros calendarios siempre les sobran unos meses. Los "aforismos", chorradas previas, una vez más, son simples propuestas de letanías, mantras... recitados a pronunciar(se) ante el espejo, a uno mismo cada día uno.

* La verdadera tercera vía, nunca la del medio.
“Las alternativas no son la plácida servidumbre por un lado y la rebelión contra la servidumbre por el otro. Existe una tercera vía, elegida por millares y millones de personas todos los días. Es la vía del quietismo, de la oscuridad voluntaria, de la emigración interior” (23).

* Funcionarios, siervos y servidores públicos.
“Si usted discrepa de la democracia en una época en la que todo el mundo afirma ser en cuerpo y alma demócrata, corre el peligro de perder el contacto con la realidad. A fin de recuperar el contacto, en todo momento debe recordarse lo que supone enfrentarse al estado, el estado democrático o cualquier otro, en la persona del funcionario estatal. Entonces pregúntese: ¿quién sirve a quién? ¿Quién es el siervo, quién el amo?” (27).

* Contra los títulos, nombres propios.
“puede que la auténtica universidad deba trasladarse a casas particulares y conceder títulos cuyo único respaldo serán los nombres de los profesores que los firmen” (49).

* El tabú está siempre en la mirada.
“Y qué decir de la representación de niños relacionándose sexualmente no con adultos sino con otros niños? Lo que convierte a la imagen en culpable, según la nueva ortodoxia, no parece ser la idea del sexo entre menores (muchos de los cuales llevan una vida sexual activa e incluso promiscua) ni tampoco el hecho del sexo, real o simulado, entre actores que son menores, sino la presencia en alguna parte de una mirada adulta, detrás de la cámara o en la sala del cine a oscuras. Una cuestión muy interesante sería plantear si una película hecha por menores, utilizando a actores menores que realizan actos sexuales y que se exhibiera sólo ante menores infringiría el tabú. Es de presumir que no lo haría” (69).

* Contra el Estado hobessiano y el darwinismo social, estabilidad dinámica (devoraos en simbiosis o desapareced).
“La verdad acerca de las junglas es que entre las naciones (las especies) de la jungla típica no hay ni vencedores ni vencidos: estos se extinguieron hace mucho tiempo. Una jungla es un ecosistema donde las especies supervivientes han logrado la simbiosis entre ellas. Alcanzar ese estado de estabilidad dinámica es lo que significa ser un ecosistema” (93).

* De cómo la probabilidad estadística nunca responde a lo más importante. O las encuestas como expresión sobre lo banal. 
“Las proposiciones probabilísticas constituyen un pequeño mundo en sí mismas. Lo que se afirma desde un ángulo probabilístico solo puede interpretarse desde un ángulo probabilístico. Si no piensas en términos probabilísticos, las predicciones que surgen del mundo probabilístico te parecerán vacuas. ¿Puede uno imaginarse a la Esfinge prediciendo que Edipo probablemente matará a su padre y se casará con su madre? ¿Puede uno imaginar a Jesucristo diciendo que probablemente vendrá de nuevo?” (120).

* La religión, reino y sueño de los incapaces. ¿Y qué?
“Resulta sorprendente que la idea de una vida personal ultraterrena persista en versiones intelectualmente respetables del cristianismo. Es tan evidente que llena un vacío – la incapacidad de pensar un mundo del que el pensador está ausente – que la religión debería limitarse a considerar esa incapacidad como parte de la condición humana y dejarlo así.”

Dejando el alma aparte, por supuesto. “La persistencia del alma en una forma irreconocible, desconocida para sí misma, sin memoria, sin identidad, es otra cuestión completamente distinta” (171).

* El amor o es moderado o no es.
“Uno se aferra a la creencia de que alguien, en alguna parte, lo ama lo suficiente para aferrarse a él, para evitar que se lo arrebaten. Pero esa creencia es falsa. Todo amor, al final, es moderado. Nadie lo acompañará a uno” (177)

* Quietud ácrata, pesimismo escéptico. ("Lo malo del Gobierno es que gobierna"; cantaban ya Triángulo de Amor Bizarro).
“Si me viera obligado a poner una etiqueta a mi pensamiento político, diría que es un quietismo anarquista pesimista, o un pesimismo quietista anarquista, o un anarquismo pesimista quietista: porque la experiencia me dice que lo malo de la política es el mismo poder; quietismo porque tengo mis dudas sobre la voluntad de ponerse a cambiar el mundo, una voluntad infectada por el impulso del poder; y pesimismo, porque soy escéptico respecto a que, en lo fundamental, sea posible cambiar las cosas. (Esta clase de pesimismo es primo y tal vez incluso hermano de la creencia en el pecado original, es decir, de la convicción de que la humanidad no es perfectible)” (217).

Y en las antípodas, la estupidez hecha corrección política de Prisa. Las viejunas tablas de la ley de un discurso político que se dice progresista y nos retrotrae a tiempos mortecinos, moribundos quería escribir y así lo hago. 

3 comentarios:

VSB dijo...

Simpre me equivoco... los reyes magos llegan hoy. ¿Ansiedad que me devora?... ¿habré dejado de creer en ellos, que los invoco en vano? De todos modos, que feliz año, que no lo había escrio aún.

fernando dijo...

feliz año VSB tu pesimismo me resulta constructivo.....

VSB dijo...

Menos mal que alguien está "al otro lado"... Tú fernando, casi aquí, "al lado". Un abrazo a tres bandas en casa

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