13 de junio de 2012

El calamar vampiro.

Es así como Matt Taibbi llama a los Rato de  turno en Cleptopía. Ya recensionado aquí, comparto estas citas de una relectura del mejor periodismo de investigación publicado sobre la crisis

Imagina que toda la economía se convierte de pronto en un casino. Los inversores apuestan sobre los futuros del petróleo, las hipotecas basura, los valores de internet, buscando hacerse con una ganancia fácil y rápida. En ese escenario los grandes intermediarios, los agentes de bolsa y los bancos de inversión representan (apropiadamente) el papel de la banca. Igual que en los casinos reales, la banca siempre gana al final - independientemente de que las inversiones tengan éxito o fracasen, ellos siempre se llevan su parte como comisiones e intereses - También como en los casinos reales, cuanto mayor sea el número de apostantes más dinero gana la banca: cuanto más apuestas, más ganan. Y aunque las burbujas especulativas no tengan en sí  mismas ningún valor inherente, el dinero que se lleva la banca es absolutamente real (91). [En otro pasaje: tú tienes papeles, ellos construyen mansiones].

En este mundo todos siguieron adelante con la estafa casi hasta que les pusieron las esposas. Financieramente tenía todo el sentido: había tanto dinero en juego que para los ejecutivos lo más eficiente en términos de coste (desde un punto de vista personal) era perseguir beneficios masivos a corto plazo sin importar cómo, aún a sabiendas de que el juego acabaría por explotar antes o después ¿Por qué no hacerlo si pasara lo que pasara se iban a quedar el dinero?

Cada nivel del negocio albergaba una estafa seudocriminal, una transacción que o lindaba con el fraude o era un fraude puro y duro ...

Tú eres el comprador incauto de una vivienda sobrevalorada y tu vendedor pide un préstamo a tu nombre que pasa al siguiente eslabón de la cadena. El préstamo te lo otorga una agencia de crédito que está compinchada con tu vendedor. Lo único que les interesa a ambos son las comisiones. De hecho, inmediatamente después de prestarte el dinero esa agencia vende tu hipoteca a un gran banco de inversión nacional e internacional, cuyo trabajo consiste en coger tu préstamo y mezclarlo con otros muchos e incorporarlo a un gran paquete titulizado, que será después fraccionado en pedacitos y vendido como títulos de inversión al siguiente jugador en la secuencia (142-3).

Este motor funciona usando la misma estrategia una vez tras otra. Goldman se posiciona en el medio de terribles burbujas maníacas que funcionan como un sistema gigante de lotería, aspirando enormes sumas de dinero de las clases bajas y medias de la sociedad con ayuda de un Gobierno que le deja reescribir las reglas de juego, a cambio de las migajas que el banco reparte como donaciones políticas. Esta dinámica permite al banco succionar al mismo tiempo riqueza de la economía y vitalidad de la democracia, lo que da lugar a un fenómeno regresivo, que como una inmensa bola de nieve, nos empuja sin cesar hacia la penuria y la oligarquía en un solo movimiento. (335)

Bancos como Goldman siguen estando prácticamente blindados ante el impacto de la opinión pública, porque mientras el único vínculo de los ciudadanos con el poder es la vía torpe y altamente imperefecta de las elecciones, un banco de ese tamaño dispone de toda una red de conexiones íntimas y un acceso casi directo a la legislación. En muchos casos, ni siquiera necesitan esas conexiones: su gente directamente ocupa los cargos políticos de mayor poder. Y mientras en el mejor de los casos los ciudadanos sólo pueden ejercer presión ante sus representantes (que además dependen de las enormes donaciones políticas de esos bancos) para que investiguen o denuncien delitos cometidos años atrás, el banco ya ha puesto en marcha 5, 6, 7, nuevas estafas desde entonces, cada una de ellas envuelta en una complejidad tal que la conciencia pública tardará años sólo en empezar a comprenderla (381).

A los norteamericanos les gusta la política simple, pero la Era de la Estafa no podría ser más complicada - un laberinto inmenso de normas y reglas financieras en el que unos pocos miles de banqueros y operadores sangran a millones de clientes usando instrumentos financieros que son demasiado complejos como para explicarlos en el telediario - Navegar por este caos requiere un esfuerzo y una atención desmedidos, y no hay demasiados políticos en ninguno de los dos bandos, con el más mínimo interés a ayudar a que la gente pueda adentrarse en ese viaje. De hecho, es exactamente lo contrario: los políticos prefieren que nos conformemos con unas cuantas explicaciones estúpidas de lo que pasó en el 2008 como que la culpa es de lo propietarios negros que no podían pagar sus casas, o de que tuvimos mala suerte, o de que había alguna manzana podrida en el seno de las empresas (309-1).

Matt Taibbi (2011 v. 2010) Cleptopía. Fabricantes de burbujas y vampiros financieros en la era de la estafa. Madrid: Lengua de Trapo.

Nos vemos este sábado en el Día de la Bestia y el 18 de junio nos uniremos a la cuenca minera, vinculando esta convocatoria a la huelga general de transportistas que se prevé para finales de junio y que prevé colapsar Madrid.

1 comentarios:

VSB dijo...

Fotos de los mineros que no ver´s en ninguna otra parte:
http://www.diagonalperiodico.net/Mineros-cortan-carretera-y-vias-en.html

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