19 de septiembre de 2012

25S: ¿cuando el 15M dejó de ser divertido?

Dos respuestas.
La desencantada, escéptica o cínica que identifica la dimensión simbólica del 15M como mera estrategia mediática de "rebeldes burgueses" que, en realidad, son "capitalistas innovadores".

"La toma del Congreso se presenta a sí misma como una toma "simbólica". Es decir, no se trata de tomar el Congreso como harían los revolucionarios de verdad sino de salir en los medios escenificando un acto que no va a llegar a producirse." Lo sostiene el autor de La revolución divertida, Ramón González Férriz (Debate, 2012). El 15M visto como epígono de "los movimientos de los sesenta que convirtieron palabras como "rebeldía" y "revolución" en gadgets capitalistas, en perfectos reclamos de marketing."

Y, por otra parte, la propuesta de los hackers jurídicos del 15M/25S: "Hablamos de rodear/ocupar/liberar/tomar el Congreso, en sentido más o menos figurado, pero puede hacerse literal, utilizando, además, la propia burocracia administrativa. Verán…Existe una iniciativa de base jurídica, cada vez más conocida, consistente en demandar, utilizando el Derecho Fundamental de Petición (art. 29 CE), el voto telemático (vía internet) en el Congreso de los Diputados o cualquier cámara legislativa: Democracia 4.0."

La iniciativa consiste en presentar miles de peticiones al Congreso: "Tal y como están configuradas las leyes, una petición masiva, multitudinaria, puede producir los mismos efectos que se persiguen con la convocatoria del #25S, llamar poderosamente la atención de los medios y, al mismo tiempo, cumplir escrupulosamente las normas."

Una interesante vuelta de tuerca: de ocupar a hackear el Congreso, uniendo la movilización en las calles a la reinvindicación de una democracia digital, con una representación ciudadana en un Congreso "virtual".

Senti2comunes son abogados hackers que van en serio. Su lema: "Derecho/Filosofía/Economía/Tecnopolítica/Análisis y humor, siempre con humor".

2 comentarios:

reinventandomundos dijo...

Contenta de poder seguir leyendo entradas sobre el 25S. La voz catastrofista que siempre logra alzarse sobre las demás consigue transmitirme su desencanto en más de una ocasión, y al tiempo siento que he olvidado lo que yo, personalmente, vi con mis propios ojos: un movimiento formado por un conglomerado de gente que tiene unas ideas muy básicas bien claras, y una capacidad de organización variable pero constante, como pocas veces ha podido verse. Quiero decir que, lo que yo personalmente he podido comprobar, es que existe un grupo de ciudadanos capaces de alcanzar lo que muchos han querido denominar utopía, porque no es en ningún sentido un imposible. En el mismo grupo hay ideales mucho más complejos, por supuesto, pero los puntos demandados son bien concisos.

El problema de la desinformación constante ha hecho mella y desgraciadamente, el 15M ha perdido mucho como imaginario de lo real: la percepción que la sociedad española tiene del movimiento ha caído. Y el momento es muy complicado: en la Red se puede leer mucho sobre el tema pero fuera del ciberespacio... En ese terreno el 15M prácticamente no tiene domino alguno, y la brecha tecnológica, se quiera o no, es determinante en este sentido. Creo que es en este punto donde entra la primera respuesta que das, la más dura, la que día a día va ganando terreno descalificando el 15M como un movimiento cáscara sin contenido. Por este motivo coincido en el interés que reside en la propuesta de "hackear el Congreso". Probablemente no sirva: lo más seguro es que la policía impida el paso no ya al Congreso sino a sus inmediaciones, y por tanto no podrá ponerse en práctica esta propuesta. Pero la gente estará ahí, papel en mano y con medios nacionales e internacionales presentes, demostrando que tienen una idea clara de lo que quieren hacer, que está además dentro del ámbito legal, y se pondrán de manifiesto todas las imposiciones que este gobierno pone para impedir que pongamos en práctica las escasas vías democráticas de las que disponemos. Es una forma de luchar por la meta que se persigue y, por otro lado, de limpiar la imagen que los medios han impuesto. Es una forma también de recuperar ese terreno que se está perdiendo, en el que parece primar una guerra de la información y donde los hechos parecen tener menos importancia que la capacidad publicitaria u oratoria. Es importante no dejarla de lado.

reinventandomundos dijo...

Hm, me salió otro alias pero soy logicasimulada... Conectando desde wordpress me lío todavía un poco.

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