9 de septiembre de 2012

España es una lamprea, un comedor de mierda.


Ya ha pasado una semana desde que volví a zambullirme en la pocilga mediática española. Siento un empacho inaguantable tras el banquete carroñero que me he dado. Comencé engullendo un exquisito parricidio. En la sobremesa los comensales acabamos masturbándonos, mientras contemplábamos el video de una concejala.  De agujero en agujero y tiro porque me toca. De la boca de arriba a la de abajo. Del abismo de la locura de un padre/hombre despechado a los pliegues profundos del placer solitario de una esposa. Esta semana degustamos un menú diferente pero compuesto de deshechos similares a los de tantas otras semanas. Cada una que pasa somos más lamprea, una anguila prehistórica que sobrevive en algunos ríos del norte y que lleva siglos comiendo mierda.

Para asentar la metáfora en la literatura veraniega que me he trasegado valga esta cita del enorme Javier Calvo. 2012. El jardín colgante. Barcelona: Seix Barral.  359 pgs

"A efectos prácticos, no existe nada que no sea España. Les recomiendo un ejercicio. Cierren los ojos. Piensen en todas las cosas de las que han oído hablar que no son España. Ahora abran los ojos. Todo lo que han pensado era un sueño y ahora se están despertando a la realidad de España. No busquen nada más. Imaginen que están en una isla desierta. Los demás lugares son sueños. Aunque llegados a este punto conviene aclarar que España no es ninguna isla desierta. España es una isla desierta para alguien que ha nacido en esa isla desierta. Y perdonen la aporía. España es una lamprea. Es un trilobito. Es un comedor de mierda del fondo marino que lleva millones de años existiendo, siempre igual, comiendo la mierda que cae de los peces, sin ver nunca nada y sin que nadie lo haya visto nunca. Sin que nadie sepa que existe. España es el mundo para una lamprea. Es el mundo para un bicho que no tiene ojos ni oídos: inexistente, sin coordenadas, sin estímulos y por eso absolutamente perfecto y total. La imagen de la totalidad más perfecta que puede existir" (354-5).

De qué va la obra:
La España de la Transición (1977) un meteorito que cae, unos servicios secretos representados en el repulsivo agente Arístides Lao - superdotado y vomitivo - que con un tal Melitón Muria - un indeseable pero con principios - intentan desarticular una célula de ultraizquierda refugiada en un islote balear.

Estilo:
Parodia negra, tragicomedia histórica, novela de iniciación política, sarcasmo+crítica+crónica.

Posología:
Imagínese cada lunes como español(a): "comiendo la mierda que cae de los peces, sin ver nunca nada y sin que nadie lo haya visto nunca".

Efectos secundarios:
Ceguera temporal, fruto de la lucidez súbita. Falta de apetito, hambre de (la de) verdad.

2 comentarios:

VSB dijo...

Más sobre la obra y el autor:

http://elblogdejaviercalvo.blogspot.com.es/p/el-jardin-colgante.html

Tina Paterson dijo...

Un buen título para una revista hispánica: Comemierdas

D.

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