3 de julio de 2013

"Acabou a mordomia, o Rio vai virar uma Turquia"

Acabó  la corrupción (o la vida mansa y/o la regalía), Río será otra Turquía. Esto gritaban las calles cariocas, indignadas por las subidas de tasas de transporte. El derecho de las clases populares a moverse en las ciudades en Brasil, prendió la mecha. Como antes, en Estambul, ocuparon y defendieron la plaza de Taksim. En ambas, el derecho a moverse y a reunirse por encima del derecho a comerciar y a transitar en coche. En España, desde el derecho a navegar y piratear en Internet (no a la Ley Sinde) al de votar haciendo una diferencia (No les votes)... y todo lo que vino después.

¿Qué tienen en común - yendo atrás en el tiempo - las primaveras árabes (que se prolongan todo el año en Egipto), el 15M, los Occupy anglosajones y "lo de ahora" en Brasil?

1.- Son una expresión política nueva: prepolítica (lo más básico, lo que te hace considerarte ciudadano) y ciudadanismo (reinvindicando y ejerciendo los derechos asociados). Es decir, nada y, a la vez, todo. Nadie y, a la vez, todos.

2.- Comparten un lenguaje político prestado de la Red: la democracia online se funde con la offline y las multitudes dan el espectáculo, frente a los espectáculos oficiales: una campaña electoral o un campeonato de fútbol. Las multitudes se autoconvocan y, con sus propios medios y contenidos, emiten una parrilla con programas novedosos: usan una gramática virtual, donde el género se (con)funde al escribirse con @; aplican la semántica digital, donde los significados son abiertos y cualquiera puede impugnarlos; y pretenden (r)escribir la historia con una sintaxis en red, donde los lemas se fraguan en horizontal, sin jerarquías ni centros de control.

3.- Expresan una revolución generacional. Mientras las huestes del 68 pretendían conquistar del poder, los indignados exigen reconquistar los derechos ahora recortados. Carecen de la épica de la conquista y la mayoría se conformaría con recatar la democracia representativa y el estado de derecho; que están hechos trizas.

4.- La nota común más negada es que, a pesar de no poder llamarse revoluciones (no cortan cabezas, ni desplazan a las elites caducas ni siquiera otras nuevas toman y redistribuyen el poder) las cibermultitudes hacen emerger nuevas instituciones para gestionar la política y la economía con otros parámetros. Más bien, avanzan formas de autogestión política: partidos, parlamentos, gobiernos y administraciones abiertos a la participación y la transparencia, respetando la autonomía social. Y, por otra parte, se construyen otros modelos de autogestión y emprendimiento económicos con valores sociales que son post- o anticapitalistas: empresas de código abierto y ético volcadas al bien común, cooperativas y grupos de autoapoyo que socializan recursos y beneficios...

5.- Los principales protagonistas, también están desdibujados y emborronados. Alcanzaron la mayoría de edad, para trabajar como precarios mileuristas e hipotecarse como millonarios, antes que la edad de voto. Pudieron votar cuando las urnas ya no servían para frenar la guerra económica (empobrecimiento de la clase media y exclusión de las clases populares) y la guerra contra la disidencia (el autoritarismo del Estado represor en las calles se traducía en el totalitarismo del espionaje masivo de la Red). 

En resumen, los hijos políticos de Zapatero, Erdogan y Lula non son adolescentes indignados, sino jóvenes a los que se les niega la capacidad de llegar a adultos, de ser dueños de su destino político y económico. Los nativos digitales trazan nuevos recorridos, inventan y reclaman un territorio político propio que les es negado.

¿Como medir sus frutos? En dos tiempos.
1.- En corto: viendo las medidas políticas que adoptan o sufren los cargos oficiales: dimisiones o ceses y castigos o vuelcos electorales, innovación de políticas públicas, ampliación de derechos civiles, aplicación de nuevas tecnologías para la participación y la transparencia.. desde las wikilegislaciones a los referéndums tradicionales la democracia representativa se trufa de mecanismos de democracia directa.
2.- A medio-largo plazo se tendría que producir mayor protagonismo de la sociedad civil en las instituciones, regeneración de estas desde abajo y emergencia de una nueva institucionalidad volcada al bien común. El lucro individual y los servicios públicos aparecen ahora, en todo caso, contagiados y aliados con una comunidad de intereses pero también de valores. Lo cual nos lleva a preguntarnos por quienes llevarán a cabo el cambio, con qué objetivos y por cuánto tiempo

Actores. Del 15M, "Geraçao á rasca", "Yo soy el 132", "Passe Livre"... surgirán los nuevos líderes de los partidos y las empresas que están por venir. Pueden ser instrumentos de antipolítica (que niegue la democracia en lugar de profundizarla) o anticapitalismo, que también puede libertariano (solo cuenta el individuo) o libertario (el individuo cobra sentido en la comunidad donde ejerce el poder compartido). Esos resultados finales no dependen solo de los indignados, también de sus interlocutores. Que además están tocados de muerte, pero les necesitan más que nunca. Me refiero a los políticos profesionales que no renuevan caladeros ni fidelidades electorales (ni siquiera clientelas, a falta de pesebres). Y me refiereo a los periodistas convencionales, a sueldo de unos gestores que han cambiado la credibilidad de la audiencia por la confianza de los mercados.


¿Pasajero? ¡Ja!... y las risas estallan de nuevo en las plazas Tahrir y Gezi, en las calles de Sao Paulo y de ¿?, en la embajada de Ecuador (Assange) y la zona de tránsito del areopuerto de Moscú (E. Snowden)... Esta es una lucha por reconquistar la esfera pública de las cárceles y los CIE del Estado para reiventarla en la asamblea abierta - virtual+física - que alimenta toda democracia. Esta es la batalla noviolenta por recobrar el coraje y la soberanía frente a los zarpazos de los Mercados. Es en suma, la resistencia prolongada, el estallido intermitente, la lucha sin cuartel contra la barbarie y en favor de la supervivencia. El derecho inalienable de cada generación a afirmar que, visto lo previsto, no tiene nada que perder y todo por ganar



Inspirado en
Tomado del imprescindible agregador BREVOLUÇAO de Bernardo Gutiérrez, donde podéis encontrar mil y un textos a cada cual más pertinente. Entre otros, las 8 claves que publica en diario.es para entender la #Brevolution. Otra consulta de fondo: Ángel Calle.


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